El proyecto para que Marbella cuente con su primera residencia pública de ancianos envejece entre anuncios mediáticos, referencias que aparecen de forma recurrente o promesas a las puertas de campañas electorales.

Ya desde el inicio de la actuación se vislumbraba que la obra se prolongaría en el tiempo; sólo entre la firma del convenio por parte del Ayuntamiento y la Junta de Andalucía, en 2007; y la colocación de la primera piedra, a inicios de noviembre de 2009, transcurrieron dos años.

El Ayuntamiento aseguró entonces que el equipamiento, con 166 plazas de residencia y 60 de centro de día, entraría en funcionamiento en 16 meses. Sin embargo, lo único que permanece en la parcela ubicada en la zona de El Trapiche del Prado que cedió la familia Álvarez Gómez al Consistorio para que albergara el geriátrico es aquella primera piedra de hace cerca de 14 años.  

Desde entonces, diferentes anuncios se han repetido hasta la actualidad sobre la ejecución de un proyecto que además está vinculado con las actuaciones para rehabilitar el Trapiche del Prado, una antigua fábrica de azúcar de mediados del siglo XVII que se encuentra en un avanzado estado de deterioro.

En el verano de 2019, la alcaldesa, Ángeles Muñoz, aseguró que, con un plazo de ejecución de dos años, la residencia sería una realidad en 2022 e informó de unas actuaciones para adecentar y mejorar el perímetro de la parcela. Del aquella declaración, lo único que permanece es la primera piedra de 2009.

El último anunció se produjo durante la sesión plenaria de noviembre, que la Corporación municipal celebró el viernes, cuando el delegado de Obras, Diego López, presentó, a seis meses de las elecciones locales, una petición para modificar en 4,5 millones de euros las dotaciones presupuestarias previstas para la actuación.

El edil señaló que el Ayuntamiento ha desvinculado el proyecto de la residencia del de la rehabilitación del Trapiche del Prado para tratar de agilizar las actuaciones.

«Las obras ya han empezado, aunque no se hayan presentado. Ya han empezado y se sigue trabajando. Eso es una realidad», aseguró. 

La oposición se mostró reacia a la propuesta del Gobierno local al considerar que tenía un trasfondo electoralista.

El concejal socialista José Bernal recordó que el pleno ya aprobó hace unos meses una primera modificación presupuestaria que afectaba a la misma actuación y pidió un convenio entre el Ayuntamiento y la Junta para que, cuando el geriátrico entre en funcionamiento «dentro de muchos años», las plazas se asignen a los vecinos que más las necesitan.

El edil de OSP y exdelegado de Hacienda, Manuel Osorio, consideró que el Gobierno local, que se encuentra en plena elaboración de los presupuestos municipales de 2023, pretende utilizar el próximo año en diferentes obras los fondos que reservados para al geriátrico. «El PP lleva 16 años diciendo que va a hacer la residencia y ahora hacen una modificación para decir que, en lugar de en 2023, el equipamiento estará listo en 2024», criticó.