El Ayuntamiento de Marbella ha mejorado la accesibilidad y la movilidad en la urbanización El Palomar, al norte de la estación de autobuses de Marbella, con la creación de un nuevo acerado y la ordenación de las plazas de aparcamiento.

El núcleo residencial cuenta ahora con un acerado de 1,2 metros de ancho y una calzada de más de tres metros, así como con una nueva red de alumbrado público.

La obra, que ha contado con un plazo de ejecución de dos meses y medio, ha requerido del desmontaje del mobiliario urbano y de las antiguas redes de riego y de alumbrado, sustituidas por unas mejoras en la vegetación del área ajardinada.

En total, según detalla el delegado de Obras, Diego López, la actuación se ha realizado en una superficie de 375 metros cuadrados de acerado, 90 metros de bordillos y 280 metros de canalización de alumbrado, a lo que se ha sumado la instalación de 20 farolas o columnas de luz y la adecuación de ocho alcorques.

Con estas actuaciones, los peatones podrán transitar de manera segura en una zona en la que los vehículos anteriormente estacionaban sin orden ni regulación, impidiendo incluso la circulación del resto de coches.

«Con esta actuación seguimos aumentado la seguridad de los vecinos. El proyecto da respuesta a una demanda vecinal y es un ejemplo más de cómo se puede mejorar al mismo tiempo la calidad de vida de los peatones y de los conductores», señala el concejal.

En el entorno de la urbanización El Palomar se ejecutan también actuaciones para mejorar el acceso peatonal entre la rotonda de la zona residencial y la Autovía A-7, uno de los puntos de mayor riesgo para el tránsito de viandantes por la alta afluencia de vehículos y la falta de pasos de peatones en el entorno.

Las actuaciones tienen un plazo de ejecución de tres meses tras contar con la aprobación del Gobierno central y servirán para crear un acceso peatonal desde el centro de Marbella a la estación de autobuses, situada junto a la glorieta norte del enlace del Trapiche, mediante un circuito que discurrirá por la acera este sobre la A-7.

Los trabajos, impulsados tras cerca de cinco años de anuncios por parte del Ayuntamiento, supondrán desbrozar una superficie de más de 900 metros cuadrados, la instalación de ocho pasos de peatones inteligentes, la colocación de 18 columnas de luz y un jardín vertical de 250 metros cuadrados en la mediana del puente, además de más de 750 de zona ajardinada.

Las obras, con las que el Ayuntamiento confía en aliviar las retenciones que habitualmente se producen en la rotonda, las han reclamado de forma reiterada la oposición y colectivos sociales.