Limpieza

Marbella retoma el baldeo de calles tras siete meses de restricciones

Los primeros aseos de los operarios municipales con agua se centrarán en los barrios más afectados por las restricciones

Un operario limpia una calle del centro histórico de Marbella.

Un operario limpia una calle del centro histórico de Marbella. / L. O.

El Ayuntamiento de Marbella anunció ayer que retoma el baldeo de los espacios públicos tras una autorización temporal que aprobó la Junta de Andalucía el 1 de junio y que vence el 30 de septiembre con diferentes excepciones a las limitaciones al uso del agua con motivo de la situación de sequía que atraviesa la comunidad autónoma, como el uso de agua potable para la desinfección de viales mediante hidrolimpiadoras de bajo consumo.

Los operarios municipales volverán a limpiar las calles de Marbella con agua tras cerca de siete meses sin hacerlo y a días del inicio del verano, el periodo en el que más turistas visitan la ciudad.

Una vez concluido el dispositivo especial con motivo de la Feria y Fiestas en honor al Patrón de San Bernabé, que concluyeron el martes, los trabajos de la Delegación de Limpieza se centrarán en «los barrios y espacios más afectados por esta restricción», señaló el Ayuntamiento.

El Consistorio prohibió el 16 de noviembre, ante la situación de escasez grave de agua, el baldeo de calles y aceras, por lo que los operarios no podían realizar trabajos ordinarios. Sólo realizaban baldeos en puntos de residuos como islas y contenedores y en situaciones de insalubridad e higiene.

Otras de las excepciones aprobadas por la Junta ha sido el rellenado parcial de piscinas de uso público y privado siempre que cuenten con un sistema de recirculación del agua, en las cantidades indispensables para reponer las pérdidas por evaporación, limpieza de filtros y para garantizar la calidad sanitaria del agua.

Igualmente, se autoriza la puesta en funcionamiento de las duchas de establecimientos deportivos y piscinas donde el uso sea obligatorio y la de surtidores públicos para beber, siempre que cuenten con un sistema de pulsador temporizado o sensores.

El uso de las duchas de las playas está prohibido, excepto en las habilitadas para personas con movilidad reducida.

También se permite el riego de supervivencia de jardines con una dotación máxima de 400 metros cúbicos por hectárea y mes y con una frecuencia máxima de un día a la semana.