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Ocio

El ocio nocturno desvela la calma de los vecinos de Marbella

Un proyecto del chef Dani García para abrir un local dedicado al ocio en una de las zonas más familiares del municipio reaviva la polémica entre el impacto que genera este tipo de negocios en la convivencia y el descanso de los vecinos

Un tramo del paseo marítimo de Marbella y el centro histórico, dos de las zonas de mayor ocio del municipio.

Un tramo del paseo marítimo de Marbella y el centro histórico, dos de las zonas de mayor ocio del municipio. / L. O.

Marbella

Los vecinos de Puerto Banús fueron los primeros en hacer públicas sus quejas. Posteriormente, les siguieron los residentes de la tranquila urbanización El Real, ubicada a escasa distancia del arco de entrada de Marbella y también, a la discoteca Opium. Los últimos en hacer lo propio, esta semana, han sido unos 1.500 vecinos de las familiares urbanizaciones Marbellamar, Las Cañas, Casablanca, La Carolina y Marbella Real, ubicadas en plena Milla de Oro.

Todos ellos han denunciado en los últimos años el impacto que supone para sus vidas el funcionamiento de los locales de ocio, sobre todo nocturno, uno de los grandes reclamos turísticos del municipio.

Critican que la actividad de estos negocios, especialmente multitudinarios en verano, producen «desórdenes» que afectan a su convivencia, como ruidos, problemas de tráfico, escándalos nocturnos o saturación de aparcamientos.

«El desarrollo de Marbella no debe olvidar los derechos irrenunciables de los vecinos a tener una vida familiar tranquila», señala Carmen Mateos, la presidenta de la comunidad de propietarios Marbellamar, ubicada en las proximidades del emblemático edificio de Aresbank, en el que el chef marbellí Dani García y una firma especializada en el ocio tienen previsto abrir en abril un restaurante con actividad musical.

Mateos señala que los vecinos no quieren ser, en el centro de Marbella, «otro Puerto Banús», una zona que sufre «grandes desórdenes públicos ante la mirada inerme del Ayuntamiento».

Salvador Campos, vecino de la urbanización ubicada frente a la discoteca Opium -en la que se registró un tiroteo en el verano en el verano de 2022 cuando en su interior se encontraba Felipe Juan Froilán de Marichalar-, señala que el principal impacto son los ruidos nocturnos, pero también, diurnos.

«Es un establecimiento con música desde la una de la tarde hasta las ocho. Y luego, la nocturno. Es un ruido continuo en un local al aire libre», explica.

La asociación de vecinos de Puerto Banús Playa de Levante pidió en 2021 al Ayuntamiento que actuara para mantener «la pacífica convivencia de los vecinos» y para conciliar el descanso con el ocio.

Creación de riqueza y trabajo

Los locales de ocio destacan la contribución que, con su actividad, hacen al desarrollo económico de Marbella y la atracción de compradores de gran poder adquisitivo.

La concesionaria de Puerto Banús asegura que el 90 por ciento de los locales de la marina están dedicados a restaurantes y tiendas de firmas como Bulgari, Dior, Rolex o Louis Vuitton y que sólo el diez por ciento de los establecimientos son de ocio nocturno y que están localizados en un área concreta.

«Prevemos cerrar 2024 con una facturación de 307 millones de euros, con el impacto que supone en puestos de empleo y de ingresos para la ciudad», señala.

El grupo Dani García destaca que la inversión de la reforma del edificio de Aresbank rondará los diez millones de euros y que el local generará más de 200 empleos.

«Situaremos a Marbella como uno de los destinos gastronómicos de mayor nivel nacional», indica.

Por su parte, el equipo de gobierno advierte de que el impacto de los locales de ocio depende de cómo desarrollan su actividad, por lo que pide «prudencia» con el proyecto que supondrá la reapertura del edificio de Aresbank.

«A priori, nos imaginamos lo malo que puede pasar, pero muchas veces esas cosas malas no suceden», señala.

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