Historia de Marbella
La llegada de los suizos
En noviembre de 1967 visitó la Costa del Sol una expedición suiza para inaugurar la línea aérea Zurich-Ginebra-Málaga

Aviones de la compañía Swissair, en un aeropuerto / L.O

La proyección internacional que la Costa del Sol comenzó a tener desde los años cincuenta, fundamentalmente en torno a Málaga, Torremolinos y Marbella, llevó a reclamar, prácticamente con carácter de urgencia, la creación de infraestructuras imprescindibles para una atención satisfactoria a los turistas que, en número y lugares de procedencia, aumentaba de año en año.
Todo hacía presagiar que llegaría el momento en que esa afluencia resultaría masiva. Necesidad de accesos viarios muy diferentes a los que entonces existían; la garantía del abastecimiento de agua; la atención sanitaria y el crecimiento del aeropuerto de Málaga que, sin duda, muy pronto se iba a convertir en la puerta de llegada esencial de los visitantes. Naturalmente el fomento de una planta hotelera que alcanzase muy pronto la excelencia.
Era necesario la colaboración entre las iniciativas públicas y privadas para conseguir el objetivo. Las autoridades políticas y los empresarios turísticos tuvieron muy claro que había que abrir mercados exteriores y para ello era vital «vender el producto» fuera.
No fueron infrecuentes las expediciones al extranjero para tomar nota de lo que en Europa se hacía en materia turística y, al mismo tiempo dar a conocer la oferta de la Costa del Sol. Por ejemplo, en la historia del turismo de la zona figura una «embajada volante» que se encargó de promocionar las muchas virtudes de la costa malagueña, a la que don Ramiro Campos Turmo quiso denominar (sin éxito) Costabella.
En este contexto, durante el mes de noviembre de 1967 visitó la Costa del Sol una expedición suiza para inaugurar la línea aérea Zurich-Ginebra-Málaga. Llegaron en el viaje inaugural Ginebra-Málaga de la compañía ‘Swisser’, que fue la aerolínea nacional de Suiza desde su creación en 1931 y hasta la quiebra en 2002. Resulta curioso que el regreso de los suizos se produjo en un avión de ‘Iberia’.
En la mañana del día de la ida visitaron el ‘Parque de interés turístico Andalucía la Nueva’, iniciativa del empresario José Banús Masdeu, y almorzaron en el hotel del Campo de Golf.
El jueves día 9 ya habían realizado una visita a Marbella, siendo recibidos y agasajados por las autoridades oficiales y los representantes de la iniciativa privada. Iniciaron el recorrido con una visita a la ‘criatura’ del banquero Ignacio Coca, Los Monteros. En primer lugar, el campo de golf, donde se encargó de recibirlos el presidente de honor del grupo Coca y de facto, relaciones públicas, el marqués de Nájera, don Ángel Fernández de Liencres.
Tras degustar unos aperitivos, se trasladaron al hotel Los Monteros, recorriendo las instalaciones y compartiendo un almuerzo ofrecido por la empresa. En la sobremesa se trasladaron al hotel Don Pepe, otro de los ‘gigantes’ de la hostelería de la época.
A las nueve y media de la noche el Ayuntamiento de Marbella les ofreció una cena que presidió el alcalde, Francisco Cantos Gallardo, junto con el presidente de la Oficina Nacional Suiza de Turismo, Gabriel Despland, en el Hotel Skol. Además de autoridades marbellíes, asistió el delegado en Málaga de la aerolínea aérea Iberia, Santiago Aragoneses.
Los suizos recibieron como regalo un ejemplar de la Guía Turística e Histórica de Marbella, que había escrito, con prólogo de Ana de Pombo, el médico Antonio Maíz Viñals. La noche finalizó con una actuación del cuadro flamenco de Ana María Moya, artista malagueña que regentaba el famoso tablao flamenco de su nombre, en la plaza del Santo Cristo de la Veracruz, frente al hotel y restaurante ‘La Fonda’.
En la noche del viernes fueron obsequiados con otra cena, esta vez en el hotel Don Pepe. También se les entregó unos recuerdos de Marbella. En esta visita a la ciudad de la expedición suiza se echó en falta la presencia del párroco Bocanegra Pérez; la explicación se encuentra en que coincidió con una intervención quirúrgica de cierta gravedad, en Málaga.
No tardó mucho en producirse la «devolución de visita», de manera que una delegación malagueña (en la que se encontraba el alcalde Cantos) permaneció en Suiza entre los días 14 y 19 de noviembre. El regreso de aquella embajada se produjo en un avión de ‘Swisser’ de la primera línea aérea que conectaba Málaga con Suiza.
Visitaron y recorrieron Ginebra, Lausana, Locarno, Ronco, Orselina y Ascona . También Zurich y sus museos fueron centro de interés para la delegación. Regresaron muy satisfechos por la acogida en el país helvético.
La creación de nuevas líneas aéreas con llegada y partida desde Málaga se hacía posible porque el aeropuerto, cuya historia se remonta a 1919, había comenzado una significativa ampliación con la llegada de la década de los sesenta y con un nuevo impulso en los setenta. Las carreteras y el ferrocarril requerían de un ejercicio de paciencia.
- Una enfermera del Costa del Sol sufre una agresión y es atendida de urgencias tras recibir una patada en la cabeza
- Un varón fallece en la A-7 tras un accidente entre un turismo y una moto que obligó a cortar la autovía
- El conflicto laboral del Senator en Marbella se salda con el despido de la plantilla
- Un joven recibe un disparo en una pierna en Marbella
- El decadente mercado moderno del centro urbano de Marbella
- Abren al público el paseo fluvial del río Guadaiza, en Nueva Andalucía
- La Navidad pone a prueba la limpieza de Marbella tras las críticas del verano
- Marbella construirá un hotel de 'alto nivel' y 232 viviendas en la zona norte, cerca del arroyo La Cruz