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Contingencia

Marbella prevé recortes de gasto y consumo si continúa la guerra en Irán

Los ajustes contemplan priorizar servicios públicos básicos, revisar contratos relacionados con el suministro energético o pedir fondos extraordinarios

Dos operarios de Limpieza realizan un baldeo en una de las calles de Marbella.

Dos operarios de Limpieza realizan un baldeo en una de las calles de Marbella. / L.O.

El Ayuntamiento de Marbella contempla aplicar recortes en el gasto municipal y en el consumo energético si la guerra iniciada en Oriente Medio tras las agresiones de Estados Unidos e Israel contra Irán se prolonga durante los próximos meses.

Los ajustes en los que trabaja el Gobierno local, recogidos en un borrador, afectarían a diferentes aspectos de la gestión local, como los servicios públicos, el presupuesto municipal o a la situación de los edificios de titularidad del Ayuntamiento; y se aplicarían de forma gradual en función de la duración de la guerra.

«Entre los fines se encuentran contener el impacto presupuestario y dotar al Consistorio de herramientas de respuesta rápida ante posibles crisis», señaló este martes el portavoz municipal, Félix Romero, sobre un plan de contingencia energética y financiera que el Gobierno local tiene previsto aprobar la próxima semana y en cuya elaboración se ha inspirado en algunas de las actuaciones que desarrolló el Ayuntamiento durante la crisis de la pandemia del Covid-19.

El portavoz municipal, Félix Romero, en la presentación del plan de contingencia ante la crisis sobrevenida por la guerra en Oriente Medio.

El portavoz municipal, Félix Romero, en la presentación del plan de contingencia ante la crisis sobrevenida por la guerra en Oriente Medio. / L.O.

Tres escenarios

El Gobierno local recoge en el plan tres escenarios, el primero de los cuales sería de «tensión moderada» y contemplaría un incremento de los costes energéticos sin disrupción del servicio.

En ese escenario, el Gobierno local crearía un cuadro de mando energético municipal con un seguimiento semanal del consumo supervisado por la Junta de Gobierno; la homogeneización de temperaturas en edificios públicos según las recomendaciones oficiales; la «optimización» de horarios e instalaciones; y la revisión de los contratos energéticos.

El Gobierno local activaría estas medidas si, tras Semana Santa, el gasto en el consumo energético alcanzara el 20 por ciento .

El escenario de «tensión sostenida» recoge modificaciones de crédito en el presupuesto; la «priorización» del gasto en servicios esenciales; o medidas adicionales de reducción del consumo energético y se activaría a finales de junio, si los costes energéticos mantuvieran un «incremento significativo», señaló Romero.

El tercer escenario, de «tensión severa», contempla disrupciones en el suministro energético o escasez en la oferta de combustible.

En ese caso, el Gobierno local contempla « reducciones intensivas» del consumo energético, pedir fondos a otras administraciones o revisar de forma íntegra el presupuesto local de 2026.

El Ayuntamiento arrastra una importante deuda pública y estará sometido a un plan de ajuste hasta 2040. El Gobierno local ha subido en los últimos años diferentes tributos municipales, como el IBI.

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