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Vivienda

Vecinos de Marbella se quejan por el estado de las VPO en Nueva Andalucía: "No es de recibo el estado de los pisos"

Los residentes contratan a un perito para que valore las deficiencias de unos inmuebles recién construidos y cuyos precios llegan a los 197.000 euros

Vecinos afectados por las deficiencias en sus viviendas, este viernes, tras el pleno municipal en una imagen de OSP.

Vecinos afectados por las deficiencias en sus viviendas, este viernes, tras el pleno municipal en una imagen de OSP. / l.o.

Marbella

«No es de recibo que, después de seis meses viviendo en unos edificios de protección oficial, estemos sin ascensor, que, ahora mismo, es lo más importante. Estamos muy indignados».

Vecinos de unas viviendas de protección oficial (VPO) ubicadas en el distrito marbellí de Nueva Andalucía mostraron este viernes, durante la sesión plenaria de abril, el hartazgo ante las diferentes deficiencias que presentan los inmuebles desde que accedieron a ellos, a finales de 2025.

Además del ascensor, fuera de servicio tras las filtraciones de agua que dejaron unas lluvias, el complejo residencial cuenta también con humedades, barandillas con óxido o remates por acabar.

«Hemos tenido que contratar a un perito para que certifique las deficiencias», señaló Verena Aguilar, una de las vecinas afectadas por las carencias de los inmuebles, los primeros de protección oficial que el Ayuntamiento impulsaba en 14 años.

La falta de ascensor obliga a los residentes a tener que ascender por las escaleras hasta las plantas sexta o séptima cargando a mano carritos de niños pequeños, explicó la vecina, rodeada por otros residentes que portaban carteles con mensajes como ‘Soluciones ya’, ‘VPO de vergüenza’ o ‘El Ayuntamiento mira para otro lado’.

Otros vecinos, agregó la residente, no han podido completar la mudanza al no poder subir los muebles por las escaleras.

«Estamos indignados y desesperados», apuntó.

Los vecinos mantendrán la próxima semana la cuarta reunión con responsables municipales para analizar las carencias. «Esperemos que sea la última», señaló la vecina de un municipio en el que el acceso a un piso se ha convertido en uno de los grandes problemas para amplios colectivos sociales.

Otro vecino asegura que tiene humedades en el dormitorio y que las puertas de los portales están «muy estropeadas». «Las barandillas que suben por las escaleras están oxidadas y dejan rastros de óxido en la pared. Da la sensación de que el piso tenga 20 0 30 años», agrega.

Un residente, indignado con las deficiencias del complejo residencial, ha colgado en el balcón de su vivienda una pancarta de grandes dimensiones con el mensaje ‘VPO de vergüenza’.

Balones fuera del Consistorio

Interpelada durante la sesión plenaria, la concejala de Nueva Andalucía, Vanessa Ortiz, aseguró que el equipo de gobierno «intercede activamente» para tratar de solventar las deficiencias, pero indicó que la promoción inmobiliaria la edificó una empresa privada, «responsable directa de la correcta ejecución de las obras y la subsanación de los problemas».

La concejal de Opción Sampedreña María Luisa Parra denunció la situación de «desesperación» en la que se encuentran las familias del complejo residencial. «Pónganse en su situación. Están abandonados. Además, del ascensor, tienen muchos problemas. Cuando llueve, les entra agua, por ejemplo. Hay que entrar con un perito para calibrar todas las deficiencias y actuar. Las personas necesitan una casa digna», señaló.

El residencial Don Diego cuenta con 73 viviendas distribuidas en tres bloques sobre una parcela de más de 1.700 metros cuadrados de superficie en Nueva Andalucía.

Del total de inmuebles, 48 estaban previstos para jóvenes; 23, en régimen general; y dos, para vecinos con movilidad reducida.

Los inmuebles para jóvenes cuentan con una superficie de 70 metros cuadrados, una plaza de garaje y un trastero por un precio de 142.000 euros. Los pisos de régimen general son de 90 metros cuadrados de superficie, garaje y trastero y tienen un coste de 197.000 euros.

El Gobierno local adjudicó los pisos con un sorteo que celebró a inicios de marzo de 2023, apenas dos meses antes de las elecciones municipales de aquel año.

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