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Rehabilitación

Pepa y Hulia, devueltas al Mediterráneo: así ha sido la recuperación de dos tortugas bobas en Marbella

Los dos ejemplares habían sido encontrados en Málaga y Almería en situaciones que ponían en riesgo su supervivencia y han regresado al mar tras completar sus respectivos procesos de rehabilitación

Momento de la suelta de los dos ejemplares de tortuga boba en las costas de Marbella.

Momento de la suelta de los dos ejemplares de tortuga boba en las costas de Marbella. / l.o.

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Málaga

Dos tortugas bobas han vuelto este jueves al Mediterráneo desde Marbella después de superar meses de cuidados veterinarios y rehabilitación. Los ejemplares, bautizados como Pepa y Hulia, han sido liberados a más de dos millas de la costa una vez que los especialistas han comprobado que estaban preparados para desenvolverse de nuevo de manera autónoma en el medio natural.

Las dos tortugas, procedentes de las provincias de Málaga y Almería, habían sido rescatadas en circunstancias que comprometían seriamente su supervivencia. Tras recibir atención especializada, han culminado su recuperación con una suelta realizada desde una embarcación que ha partido del Puerto Deportivo Virgen del Carmen de Marbella.

La actuación ha contado con la participación de distintos organismos y profesionales vinculados a la conservación de la biodiversidad y la recuperación de fauna marina.

Pepa, rescatada en una playa de Rincón de la Victoria

La historia de Pepa comenzó el pasado 4 de marzo, cuando fue localizada varada en una playa de Rincón de la Victoria. Agentes del Seprona se hicieron cargo inicialmente del ejemplar, que ingresó con un peso de 4,3 kilos y en un delicado estado.

La tortuga presentaba deshidratación severa, problemas de flotabilidad y afectación pulmonar, unas condiciones que hicieron necesario un tratamiento veterinario intensivo. También tuvo que recibir alimentación asistida mediante sonda.

Durante su recuperación fue trasladada al Centro de Gestión del Medio Marino Andaluz (Cegma), donde los especialistas pudieron evaluar su evolución y comprobar si disponía de las capacidades necesarias para sobrevivir de nuevo en libertad.

Las pruebas realizadas finalmente permitieron autorizar su regreso al mar.

Hulia quedó atrapada entre sacos de rafia y residuos marinos

El caso de Hulia estuvo directamente relacionado con la presencia de residuos en el medio marino. El ejemplar fue encontrado el 30 de junio en una playa próxima a Retamar, en Almería, con un grave enmalle.

Sacos de rafia y otros residuos rodeaban su cuello y sus cuatro aletas y le habían provocado lesiones por constricción. En el momento de ingresar para recibir atención presentaba además una baja condición corporal y deshidratación, y pesaba 6,3 kilos.

Tras recibir tratamiento veterinario, curas y un programa específico de rehabilitación, su estado evolucionó favorablemente hasta reunir las condiciones necesarias para volver al Mediterráneo.

La liberación de Pepa y Hulia supone así el final de dos procesos de recuperación diferentes que han tenido un mismo desenlace: el regreso de ambos animales a su hábitat natural.

Marbella y la protección de la tortuga boba

La alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, ha agradecido que la ciudad haya sido elegida para desarrollar la suelta y ha destacado la coordinación entre la Consejería de Medio Ambiente, los organismos especializados en biodiversidad, el Seprona, los equipos veterinarios del Cegma y el Acuario de Sevilla, entre otros profesionales y entidades.

Muñoz ha definido la liberación de los dos ejemplares como: "el resultado de un trabajo conjunto para devolver al mar a dos animales que fueron encontrados en circunstancias de grave peligro para su vida".

La regidora, que ha estado acompañada por el concejal de Medio Ambiente, Diego López, y el director del Puerto Deportivo, Carlos Romero, también ha incidido en la relación de Marbella con la conservación de la tortuga boba y la protección del ecosistema marino.

El municipio ha registrado durante los últimos años episodios de anidación de esta especie en su litoral, concretamente en las playas de Calahonda y Nueva Andalucía.

En estas actuaciones, la alcaldesa ha puesto en valor la labor desarrollada por asociaciones como ProDunas, así como la colaboración de vecinos y voluntarios en la vigilancia y protección de los nidos.

El peligro de los plásticos para las tortugas marinas

La suelta también ha servido para lanzar un mensaje de concienciación sobre las consecuencias de los residuos que llegan al mar. Muñoz ha defendido que la protección del litoral necesita de la implicación ciudadana y ha advertido especialmente sobre los plásticos.

La alcaldesa ha explicado: "Una bolsa, una malla o cualquier elemento plástico que se abandona en el entorno puede acabar en el agua y poner en grave peligro a especies marinas como las tortugas".

El caso de Hulia ejemplifica precisamente este riesgo, después de que fuera localizada atrapada entre sacos de rafia y otros restos marinos.

La regidora ha señalado además que el Ayuntamiento: "mantiene su compromiso con la protección ambiental y con la conservación del litoral", y ha relacionado este trabajo con los diferentes reconocimientos obtenidos por la calidad y sostenibilidad de las playas del municipio.

También ha destacado la importancia de fomentar la educación ambiental entre los más pequeños, mediante actividades y charlas que les permitan conocer la biodiversidad existente en Marbella y la necesidad de conservar su entorno.

Con la liberación realizada mar adentro desde Marbella concluye la rehabilitación de Pepa y Hulia. Tras superar los problemas que obligaron a rescatarlas, las dos tortugas bobas vuelven al Mediterráneo en condiciones de sobrevivir por sí mismas.

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