La selección francesa se ha proclamardo campeona del mundo por segunda vez este domingo tras vencer en la final a una aguerrida Croacia (4-2), recogiendo así el testigo del decepcionante equipo alemán y alzando su segunda corona 20 años después de la primera lograda en casa, pero esta vez con Didier Deschamps desde el banquillo y no desde el césped.

Pablo Leiva analiza en un vídeo la final entre franceses y croatas:

'Francia, un campeón práctico y con las ideas muy claras'