Louis van Gaal dice que ha cambiado como entrenador. Considera que es "más paciente". Pero también ha cambiado su sentido del humor por lo que se está comprobando. Tiene una ocurrencia y una carcajada en cada rueda de prensa. No faltó una gracia de las suyas antes de medirse a Argentina en los cuatros de final, cuando, "sin desmerecer a los otros equipos, empieza realmente el Mundial para nosotros", dijo.

"Ahora Memphis nos besamos en la boca", dijo Van Gaal con una sonrisa mientras el delantero del Barça, apurado en el primer instante, gesticulaba con el dedo diciendo que no. Por si alguien estuviera creyendo que fuera verdad, conocido como es que el punta neerlandés es uno de los futbolistas preferidos del técnico pese a que en el pasado mantuvo sus diferencias.

La declaración de amor por Memphis fue la respuesta al comentario respecto a que Ángel di María hubiera dicho que Van Gaal había sido el peor entrenador que tuvo en su carrera, cuando ambos coincidieron en el Manchester United. Coincidieron en la campaña 2014-15. Firmó por cinco temporadas El Fideo y solo cumplió una.

Los jugadores neerlandeses, con Memphis Depay en la cima del grupo, festejan el 2-0, obra de Blind. Mohamed Messara

Problemas personales

"Cuando estuvo en el Manchester tuvo problemas personales. Le entraron a robar a su casa y eso afectó a su rendimiento", relataba el técnico neerlandés. "Es uno de los pocos jugadores que ha dicho esto, es un poco triste, una lástima", añadió Van Gaal, asumiendo que los entrenadores "a veces toman decisiones que no son buenas". En ese momento, golpeó la espalda de Memphis, para exponerle como ejemplo de futbolista con el que no se avino en un tiempo y ahora su relación es extraordinaria. Lo llevó al Mundial 2014 sin hacerle jugar y es hoy un futbolista clave del equipo y al que esperó para la selección pese a la lesión que sufrió en el Barça.

Memphis llegó a Manchester al año siguiente que Di María. Apenas jugó con Van Gaal. En dos temporadas (la segunda con José Mourinho) solo disputó 33 partidos. El entrenador quiso distinguir las decisiones deportivas y las relaciones personales. Memphis, a su lado, corroboró que el entrenador tiene un carácter fuerte, pero a la vez en sincero y nítido en sus observaciones.

Louis Van Gaal celebra un gol de Países Bajos con Edgar Davids. REUTERS

Joven y radiante

"Tal vez fuera una decisión equivocada, pero mirad cómo nos tratamos ahora. Nos besamos en la boca... lástima que no me deje besarle", comentaba Van Gaal entre risas. Luego volvió a provocar la hilaridad cuando fue preguntado sobre cuál sería su próximo equipo cuando deje al combinado nacional al final del torneo.

"Tenemos un ejemplo con Dick Advocaat cuando fue a la selección de Irak y era más viejo que yo", contestó Van Gaal, cuatro años más joven. "Si se me presenta un reto fascinante puede que continúe como seleccionador, Aunque tengo 71 años, estoy radiante", afirmó riendo de nuevo, disimulando que el motivo de su renuncia anunciada se debe al cáncer de próstata que le fue diagnosticado y del que está siendo tratado.