Los aparcamientos de 55 calles, antes blancos, se pintarán de azul y verde. Los cocheros podrán optar entre vestir de gris marengo o azul. Pero el ciudadano tiene totalmente prohibido ´ponerse morado´ en plena calle. La corporación municipal debate hoy en pleno el texto de tres polémicas ordenanzas, una nueva y dos modificaciones que sin duda cambiarán la regulación de los espacios y la actividad en la vía pública de Marbella.

El gobierno local del PP propone hoy en sesión ordinaria aprobar el proyecto de ordenanza reguladora del denominado estacionamiento limitado y conocido como ´zona azul´. Una actuación anunciada hace bastantes meses y, de hecho, también adjudicada provisionalmente el pasado julio a la empresa Setex Aparki por un período de cinco años.

En principio, alrededor de 3.000 plazas de aparcamiento dejarán de ser gratuitas y el usuario deberá pagar 0,30 euros como mínimo por ocuparla media hora. Asimismo, la nueva ordenanza, a la que ha tenido acceso este diario, establece una zona de estacionamiento para residentes, que se verán obligados a adquirir una tarjeta identificativa para dejar el coche cerca de casa por una "asequible" tarifa anual, según el propio Ayuntamiento. Aún no hay cantidades oficiales ni se conocen las cifras definitivas propuestas por la concesionaria del servicio.

Mientras se decide el precio que deben pagar los conductores por ocupar la vía pública. La realidad de los viandantes queda mejor delimitada en las nuevas disposiciones que los populares tienen la intención de integrar en la ordenanza que protege los espacios públicos de la localidad y que fue aprobada el pasado 25 abril por el pleno municipal.

En ellas, se establece una postura tajante más allá del debate nacional sobre la prostitución al aire libre: "se prohíben las prácticas sexuales, el ofrecimiento, solicitud, negociación y aceptación directo o indirecta de servicios sexuales retribuidos en el espacio público de la ciudad".

La propuesta, modificada por los servicios jurídicos municipales, incluso establece una distancia concreta para "preservar" de estas "exhibiciones" a sus habitantes. En concreto, no podrán realizarse a menos de 200 metros de zonas residenciales, centros educativos o cualquier otro lugar donde se realice actividad comercial o empresarial alguna.

Menos restrictiva parece la nueva ordenanza reguladora del transporte de viajeros en coches de caballos. Al menos, en lo que a la vestimenta se refiere. Tanto conductoras como conductores deberán uniformarse pero ellas podrán llevar falda, un objetivo que les costó más conseguir a las mujeres taxistas.

Los que salen mejor parados son los equinos. "Los conductores limitarán el uso del látigo a las imprescindibles necesidades de la buena conducción, con chasquidos de éste, pero nunca directamente sobre la caballería".