04 de abril de 2013
04.04.2013
Antequera

Una perra ejemplar

La perrita Canela se encuentra en una explotación de la pedanía antequerana de La Higuera y ha acogido a un chivo como uno más de los cachorros que tuvo días antes

04.04.2013 | 00:22
Una perra ejemplar

Canela es una perrita de cinco años que desde hace dos semanas amamanta a un chivo que no encontró el calor de su madre al nacer, un capricho del instinto animal que en este caso no ha entendido de especies y que ha dejado sorprendido a un cabrero después de toda una vida dedicada al sector.

Cuando se trata de alimentarse para subsistir la naturaleza se vuelve caprichosa. Lo ha demostrado Canela, una perrita de cinco años que desde hace semanas amamanta a un chivo que no encontró el calor de su madre al nacer. Alonso Martín, dueño de la explotación Martín Lara, de la pedanía antequerana de La Higuera, lleva toda su vida cuidando de sus cabras y nunca había visto nada igual.

Fue José Antonio Ramos, uno de los trabajadores de la granja, quien descubrió cómo Canela se había llevado a un rinconcillo al pequeño chivo recién nacido y había empezado a enseñarle a mamar después de que el canino hubiera tenido varios cachorros en los últimos días.
Al tener todavía leche y ver que la primeriza mamá del chivo no le hacía el caso necesario, Canela asumió el papel de nodriza durante más de dos semanas.

A pesar de que Canela es una perra algo desconfiada no dudó en acoger al pequeño chivo, que ahora pesa más que ella, unos siete u ocho kilos. «Las hemos tenido que separar porque el chivo crece rápido y ya era más grande que la perrilla», aseguran entre sonrisas los ganaderos.
Aún así, cuando se encuentran por la explotación, el chivo sigue buscando a Canela a la que ya reconoce como su madre. «Es muy curioso cómo han estado estos días juntos y verlos cuidarse mutuamente, para ellos parecía algo natural pero nosotros estábamos alucinados, nunca lo habíamos visto», dicen los responsables de la explotación ganadera.

Alonso tiene varios perros en la granja y nunca le había pasado algo así. «A algunas cabras primerizas les cuesta coger cariño al chivo y amamantarlo, pero suelen engancharse a otra cabra y no hay problema, pero en este caso ha sido muy curioso, cómo la perra no ha puesto resistencia, es más, se han buscado los dos», asegura. Un chivo que ahora es el rey de la explotación y que los ganaderos vigilan con esmero al ser una excepción entre los más de 500 que nacerán estos días en la ganadería antequerana.

El animal ya se ha ganado el derecho a permanecer en la explotación. Su futuro será ser semental. El nombre estaba claro, será conocido como Canelito.

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