01 de febrero de 2014
01.02.2014
Sociedad

Braseros inteligentes ´made in Almogía´

El malagueño Francisco Caro ha ingeniado un sensor para prevenir accidentes con estos tradicionales aparatos

01.02.2014 | 15:53

Son muchos los accidentes domésticos causados por estufas o braseros en época de frío, y por este motivo entre los treinta inventos de un profesor jubilado se encuentra uno encargado de mantener la seguridad de los braseros para evitar "sustos".

    Preocupado por el peligro que conlleva tener descuidos con estos aparatos, Francisco Caro, natural de Almogía, ha inventado "un kit que mejora el uso de los braseros aportando medidas de seguridad mediante innovadoras formulas que previenen los desgraciados accidentes", ha explicado a Efe.

    "Los braseros tienen algunos fallos", ha comentado Caro, y muchas veces por despiste o negligencia de sus usuarios se producen incidentes que pueden acabar con la vida de las personas o causar grandes destrozos por incendio en los hogares.

    Un sensor que se coloca en la parte inferior de la mesa camilla y un simple controlador permiten prevenir estos riesgos.

    Esto hace que únicamente se encienda el brasero cuando se tenga la intención de su uso, y no "por olvidos en su apagado, encendidos accidentales o puesta en marcha por agentes externos", ha detallado Caro.

    El encendido del brasero se activa mediante la postura de colocación habitual del usuario, ya que este pisa el sensor que se activa al reconocer un peso programado para su inicio, y se desactiva al retirar el pie, y cualquier objeto que introduzca accidentalmente no activa el brasero pese a su situación de encendido.

    Una persona que tenga alguna minusvalía puede activar el encendido con la sola aproximación de la silla de ruedas al sensor, ha añadido su inventor.

    Este sistema también evita que un animal, como perros y gatos de un peso medio, o un niño pequeño "inconsciente del peligro" puedan encender el brasero aunque se apoyen en él, porque para ello ha calculado que la fibra aguante el peso de una pierna normal.

    Este dispositivo es "cómodo y barato", ha asegurado el malagueño, que ha indicado que el coste es de alrededor de diez euros y que además, "se amortizarán desde el primer mes, porque se ahorra electricidad, ya que sólo consume cuando la persona este sentada", ha asegurado.

    La instalación es "fácil y sencilla", según Caro, ya que el sensor sólo lleva una clavija que se engancha a presión a la tarima de la mesa camilla.

    Caro ha formado con otros dos socios la sociedad Almopaten SL para poner en marcha esta y otras patentes, y que además, tienen un proyecto llamado Insvida donde "se recogen todas las patentes que van dirigidas a salvar vidas", ha concluido.

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