18 de abril de 2018
18.04.2018
Investigación

El ADN no implica a ningún militar en la presunta violación a una soldado

Los resultados descartan que los restos biológicos se correspondan con hasta nueve compañeros de la denunciante

18.04.2018 | 13:27
Una imagen exterior del acuartelamiento de Bobadilla.

Un enfermero y una médico sí confirmaron la versión de la mujer

  • La titular del Juzgado Togado Militar Territorial número 21, con sede en Sevilla, tomó el pasado mes de febrero declaración a dos testigos dentro de las diligencias que tiene abiertas en relación con la denuncia de la presunta agresión sexual a la soldado del Acuartelamiento Aéreo de Bobadilla. Se trataba del teniente enfermero y de una médico forense que examinó a la militar, los cuales corroboraron los hechos que recoge la denuncia de la mujer, pese a los resultados ahora conocidos. Así lo confirmó el abogado Javier Rincón, que representa a la soldado. El letrado, del despacho Rinber Abogados, señaló que el teniente enfermero, a quien ella le expresa que habría sido drogada tras hacerse un test en que dio positivo, y que se lo comunica a otro superior, «corroboró la versión de los hechos» que su cliente «ha mantenido desde el principio». Rincón sostuvo que este testigo también aludió «primero, a que le observó, igual que su superior, que tenía un arañazo en la frente» y en segundo lugar a que el soldado que se la llevó del bar «la encontró rara, distante y ausente, lo que se asemejaría a los efectos de narcotización». La forense fue quien la vio días más tarde.

Vuelven a conocerse noticias sobre el caso de la presunta agresión sexual a una soldado del Acuartelamiento Aéreo de Bobadilla, anejo de Antequera, por parte de sus compañeros en el mes de diciembre del pasado año. Los resultados de distintos análisis realizados han descartado que las muestras de ADN recogidas de hasta nueve militares coincidan con los restos biológicos encontrados en la ropa de la denunciante.

En este sentido, el abogado de la mujer, Manuel Rincón, ha confirmado que ya han solicitado un contraanálisis, pues se han mostrado en desacuerdo con los resultados obtenidos de las pruebas realizadas.

Asimismo, considera dichos resultados "absolutamente sorprendentes", por lo que incide en que van a seguir trabajando para esclarecer los hechos denunciados por su cliente. "Si hay colillas es que se ha fumado", ha insistido Rincón, que ha confirmado que también han pedido que se tomen muestras de ADN a la totalidad de militares que había presentes en el momento de los hechos en el acuartelamiento.

De igual forma, el letrado, que pertenece a la firma Rinber Agobados, ha solicitado que la juez tome declaración a los cuatro soldados que la propia denunciante reconoció como autores de la agresión, dos "con total contundencia" y otros dos con menos certeza.

La soldado hizo una primera denuncia por unos hechos sucedidos el 10 de diciembre –día en el que se conmemoraba la festividad de la patrona del Ejército del Aire, Nuestra Señora de Loreto-, en la que señalaba que habría sido drogada cuando estaba en un bar con compañeros. Posteriormente, la ha ido ampliando conforme ha recordado detalles, aludiendo en la última del 16 de enero a la presencia de dos hombres en la habitación. Además, en una de esas ampliaciones denunció otra agresión sexual sufrida en septiembre.

En este último caso, la Policía detuvo a un hombre por un presunto delito contra la libertad sexual, aunque el abogado de la mujer confirmó que en la actualidad no hay ninguna persona detenida por estos hechos.

En este sentido, la mujer sostiene en la denuncia, a la que ha tenido acceso este periódico, que no quiso dar cuenta de lo sucedido en septiembre a las autoridades porque le daba vergüenza y por lo que pudieran pensar el resto de compañeros sobre su persona, llegando incluso a decir al agresor que no contase nada a nadie, ya que no quería que su reputación resultase dañada.

De igual forma, en el documento, según siempre la declaración de la soldado, se sostiene que el militar que fue detenido la cogió por uno de los pasillos del cuartel y la empujó hacia su habitación, empezándola a besar. En primera instancia a la mujer no le desagradó, pero en el momento de «concretar relaciones sexuales completas» ella se negó. Sin embargo, el hombre continuó con los tocamientos y le bajó los pantalones, intentando mantener relaciones sexuales con ella, lo que «inició, pero no pudo concluir ya que no se dejaba».

En la declaración de la soldado realizada en el pasado mes de febrero fue cuando reconoció a cuatro militares implicados. "Se ha sentido con fuerzas para explicar con todo lujo de detalles todo lo que ocurrió", dijo entonces el otro letrado de la denunciante, Javier Rincón.


Juzgado militar


De otro lado, el Juzgado de Instrucción número 1 de Antequera ha acordado inhibirse a favor de uno togado militar en el caso de la soldado. Tras la citada declaración en el mes de febrero y según fuentes judiciales, el fiscal solicitó la declinatoria de jurisdicción y el juez lo ha acordado, mediante un auto dictado el pasado 10 de abril, que se puede recurrir, inhibiéndose en concreto a favor del Togado Militar número 24.
A raíz de las denuncias, también existen actualmente unas diligencias en el Juzgado Togado Militar Territorial número 21, con sede en Sevilla, en el que en febrero pasado se realizó un careo entre dos soldados citados a declarar como testigos en el marco de la causa abierta por los hechos que tuvieron lugar en septiembre.

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