Los municipios de la provincia de Málaga han desplegado todos los medios disponibles para reparar los daños causados por la borrasca Filomena y recuperar la normalidad lo antes posible.

Por un lado los equipos tratan de sanear las playas donde se ha acumulado gran cantidad de cañas y otros residuos arrastrados por los ríos debido a las fuertes precipitaciones del fin de semana para poder evaluar los daños ocasionados por el fuerte oleaje con pérdidas de arena, árboles y conducciones de saneamiento.

Por otro, los servicios operativos intentan retirar las ramas, árboles, farolas y el mobiliario urbano caído por los fuerte vientos.

El Ayuntamiento de Torremolinos ha desplegado a unos 90 operarios en las zonas más afectadas. El concejal de Servicios Generales, Antonio Ruiz, explicó ayer que empezaron a trabajar antes de la llegada de la borrasca, para minimizar los daños. «Adecuamos los arroyos, ensanchando su salida hacia el mar, y evitamos que ciertos barrios sufrieran inundaciones», dijo el edil.

«Debido a las fuertes rachas de viento ha habido caída de árboles y durante el fin de semana hemos actuado con rapidez asegurando aquellos árboles que podían salvarse y retirando aquellos que se habían caído».

El fuerte oleaje ha arrancado varias palmeras de un oasis de la playa de El Bajondillo y se ha llevado bastante arena, además de provocar problemas menores olas en diferentes puntos de Playamar y La Carihuela. El concejal añadió que en los próximos días seguirán reparando las señales viarias y farolas afectadas para que todo esté en perfecto estado lo antes posible».

En Mijas, el Ayuntamiento ha desplegado 75 operarios y 16 máquinas por sus playas para quitar la enorme cantidad de cañas y residuos arrastradas por las fuertes lluvias, según explicó ayer el concejal del área, José Carlos Martín.

Los operarios cuentan con palas cargadoras y giratorias, mixtas y camiones para retirar los residuos además de la recogida manual. Los trabajos han comenzado desde el arroyo de La Cala hasta la zona de Los Cordobeses y en dirección a El Chaparral. Además, se está trabajando en las playas de El Bombo, La Luna y Peñón del Cura. A su vez, hay dos camiones llevando zahorra natural a los accesos del arroyo de Calahonda y la playa de La Luna. El departamento también trabaja en acondicionar la senda litoral tras el paso del temporal.

«Estas labores pueden durar dos semanas con una inversión de unos 150.000 euros. Aún no podemos cuantificar los daños en todo el municipio pero sí que todas las áreas municipales están implicadas desde el primer minuto en restablecer la normalidad», dijo Martín.

En Fuengirola, desde primera hora del sábado, 50 operarios de limpieza con máquinas, barredoras, rastrillos y palas trabajan para despejar de residuos de las calles y retirar las cañas y los desechos arrastrados por el río Fuengirola y los arroyos de la ciudad.

La zona más afectada ha sido la playa de la desembocadura del arroyo Real y del río Fuengirola, «que, con estas crecidas, arrastran todas las cañas de municipios como Mijas o Alhaurín y terminan aquí en Fuengirola», explicó el concejal de Ecología Urbana, Antonio Carrasco.

Otra de las zonas de mayor impacto es el parque fluvial «que se hizo sabiendo que era una zona inundable, pero que, salvo un par de semanas al año, se puede utilizar perfectamente». Actualmente, 18 operarios intentan quitar el barro y ponerlo a punto lo más rápido posible. Además, hay un equipo encargado de revisar y retirar las ramas y árboles caídos por las rachas de viento que alcanzaron los 72 kilómetros por hora.

En Estepona, un equipo de seis tractores, cuatro cribadoras, dos planchadoras, una máquina mixta y una acopladora trabajan para retirar las cañas y residuos depositadas en las playas, explica la edil del área, Susana Aragón quien informó de que los trabajos se prolongarán varios días debido a la cantidad de cañas y residuos arrastrados sobre todo en las zonas más próximas a las desembocaduras de ríos y arroyos.

Por su parte, el Ayuntamiento de Benalmádena está evaluando los daños más importantes en las playas de Melilleros, Arroyo de la Miel, Bil-Bil, Santa Ana y Malapesquera. El alcalde, Víctor Navas, ha insistido en la importancia de ampliar el dique exento entre las playas de Malapesquera y Santa Ana 80 metros haca levante para limitar las graves pérdidas de arena que cada año padecen como consecuencia de los temporales de invierno.