La búsqueda de José Arcadio D.N., el presunto autor del ataque con ácido sulfúrico a su expareja y una amiga en Cártama, se centra desde la noche del miércoles en Mijas y Fuengirola después de que su coche fuera localizado tras una persecución que se inició tras ser detectado por los radares de Las Pedrizas y que finalizó en Mijas cerca de donde vive su hermano. Los cinemómetros de la A-45 registraron el exceso de velocidad del coche con la matrícula del Melillero y esto activó un dispositivo que terminó en una vertiginosa persecución por la Costa del Sol. El prófugo condujo a una velocidad temeraria durante todo el camino, consiguió eludir al menos dos controles y estuvo a punto de arrollar a varios agentes y embestir a las patrullas que se cruzaron en su camino. Uno de los filtros se puso en la confluencia entre la hiperronda (A-7) y la Ronda Oeste (MA-20) y lo esquivó tomando esta última, mientras que el otro se colocó entre Fuengirola y Mijas. Tras saltarse el primero, fuentes policiales aseguran que pasó «como un avión» por el falso túnel de Carlos Haya y un radiopatrulla tuvo que dejarse adelantar para evitar una colisión segura. «¡Nosotros vamos a 200 y no lo cogemos!», gritó por radio uno de los agentes cuando intentaban darle alcance entre Guadalmar y Plaza Mayor. En un audio al que ha tenido acceso este diario, el policía solicitaba frustrado toda la presencia policial posible para interceptar el vehículo que perdieron de vista a la altura de Arroyo de la Miel.

Superado Fuengirola y el segundo control, se salió de la A-7 y abandonó el coche averiado junto al cementerio musulmán de Mijas, situado el Centro Comercial Miramar de Fuengirola y la urbanización mijeña Cerros del Águila, una zona limítrofe entre los dos municipios en la que al parecer vive su hermano. La caravana de agentes que le perseguían hallaron el Volkswagen Golf R de color gris ceniza (con más de 300 CV y que supera fácilmente los 200 km/h) echando humo tras haber circulado al límite durante tanto tiempo e iniciaron una batida nocturna tras comprobar que el conductor había huido a pie. El dispositivo en el que participan desde entonces Policía Nacional, Guardia Civil y las policías locales de ambos municipios se mantiene en una zona que el fugitivo conoce a la perfección, ya que su familia vive en Mijas y él en Fuengirola. Esto facilita al Melillero acceder a lugares en los que ocultarse o que algún conocido le ofrezca cobertura. La Guardia Civil comenzó este jueves la inspección del vehículo en el cuartel de Mijas.

Por su parte, las dos víctimas del ataque con ácido en Cártama seguían ingresadas, una de ellas muy grave y la otra estable dentro de la gravedad. La exnovia del presunto agresor, que fue trasladada hasta el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, sigue en la Unidad de Cuidados Intensivos y, tras ser valorada el martes en la Unidad de Grandes Quemados, el porcentaje de quemaduras se ha establecido en el 45% de superficie corporal. Su amiga, ingresada el Hospital Regional de Málaga, sigue estable dentro de la gravedad. La joven presenta un 20% de superficie quemada en la cara y las piernas.