El Consejo de ministros ha aprobado este martes en primera lectura y a propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico el proyecto de ley para la declaración del Parque Nacional de la Sierra de las Nieves, en Málaga.

Durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la ministra portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, ha informado que el proyecto de Ley se remitirá a las Cortes una vez que pase por segunda vez por la mesa del Ejecutivo.

El futuro nuevo Parque Nacional de la Sierra de las Nieves será el decimosexto y permitirá la inclusión en la Red de Parques Nacionales de importantes masas de pinsapo (Abies pinsapo) y afloramientos rocosos de peridotitas, muy escasos en el mundo, con sus comunidades florísticas asociadas, igualmente singulares y raras, hasta ahora no representados en la Red de Parques Nacionales.

La tramitación de la declaración de este nuevo enclave protegido se inició entre 2015 y 2018, cuando el Organismo Autónomo Parques Nacionales (OAPN) y la Junta de Andalucía, de acuerdo con el procedimiento establecido en la Ley 30/2014, de 3 de diciembre, de Parques Nacionales, avanzaron de manera conjunta en la elaboración de este proyecto.

La propuesta inicial del Parque Nacional de la Sierra de las Nieves como nuevo parque nacional, obtuvo conjuntamente el Acuerdo del Consejo de Ministros y del Consejo de Gobierno de la Junta el 9 y 12 de febrero de 2018, respectivamente. La declaración de parques nacionales en España requiere la tramitación parlamentaria de un Proyecto de Ley.

Su declaración acumula años de retraso, pero la propuesta plantea incluir mediante la figura de máxima protección un total de 23.000 hectáreas en 14 municipios cuya colaboración con su protección a través de la declaración previa de parque natural y Reserva de la Biosfera, destaca el Ministerio.

La Sierra de las Nieves alberga el 65 por ciento de la superficie de pinsapar española y destaca por sus afloramientos de las muy escasas peridotitas (rocas ultra básicas) y por su diversidad de hábitats y variada fauna. Además, incluye una superficie continua, no fragmentada, sin elementos artificiales que alteren significativamente el paisaje.

Además, el abeto pinsapo (Abies pinsapo) constituye, junto con el abeto blanco (Abies alba), son los únicos representantes del género Abies en la Península Ibérica. España cuenta con bosques de abeto blanco en los Parques Nacionales de Ordesa y Monte Perdido y Aigüestortes y Lago de San Mauricio, pero el pinsapo no estaba hasta ahora presente en ninguno de los parques nacionales.

Asimismo, incluye muchas de grandes formaciones rocosas que datan de cientos de millones de años y que han perfilado un escenario de distintos tipos de rocas plutónicas, metamórficas y sedimentarias; peridotitas, gneises, calizas, dolomías, mármoles, serpentinitas y depósitos cuaternarios aluviales que actúan como relleno de los fondos de valle.

Destaca también por sus paisajes kársticos, con sus numerosas simas, algunas de las cuales destacan por su gran profundidad, caudales o por las propiedades minerales de sus aguas.

Al mismo tiempo su geomorfología, hidrogeología, características sedimentarias y tecnónicas, junto a la singularidad del afloramiento de peridotitas, delatan el diferente origen e historia geológica de este espacio protegido.

Peridotitas, una roca escasa a nivel mundial

Las peridotitas, muy singulares a nivel mundial, son una de las rocas más escasas en la corteza terrestre, porque sus afloramientos muestran una porción del manto de la litosfera, en general no visible. Su llamativa coloración en tonos verdes, ocres y amarillos supone un atractivo más del paisaje del parque.

El parque engloba también una representación importante de encinares, alcornocales, quejigares, pinares de pino negral, sabinares y bosques de ribera. El variado relieve, las distintas y singulares condiciones edáficas y la multitud de microclimas presentes, se traducen en una amplia diversidad de hábitats que permiten albergar una variada comunidad faunística.

Entre las especies que habitan en el Parque Nacional, destacan el águila real, el águila perdicera, el halcón peregrino, el búho real, el azor, el gavilán, el cárabo, el águila culebrera, el águila calzada, el autillo y el cuco, entre otros y sus bosques de ribera albergan especies como el martín pescador, el mirlo acuático o la oropéndola.

Igualmente, en sus ríos y arroyos puede encontrarse todavía una buena representación de cangrejo autóctono, muy escaso ya en toda la Península Ibérica y grandes mamíferos como la cabra montés y del corzo.

Los municipios incluidos en la zona propuesta como Parque Nacional de la Sierra de las Nieves son Benahavis, El Burgo, Istán, Monda, Parauta, Ronda, Tolox y Yunquera, que suman en la zona periférica de protección del futuro parque y área de influencia económica a los municipios de Alozaina, Casarabonela, Guaro, Igualeja, Ojén y Serrato, un total de 63.893 habitantes.

La petición para poner en marcha la declaración surgió de los ayuntamientos de la zona, que han colaborado estrechamente en la protección del medio natural de la Sierra de las Nieves, durante años, esencialmente a través de la declaración previa de un parque natural y el establecimiento de una Reserva de la Biosfera, además de la existencia de varios lugares que, por su importancia, han sido designados ZEC (Zona Especial de Conservación) en el marco de la Red Natura 2000.