El despoblamiento rural está siendo una de las principales lacras que arrastran los pequeños municipios de interior que ven como cada año sus pueblos están cada vez más vacíos. Sin embargo, si algo bueno ha traído la pandemia es la revalorización de las zonas rústicas en plena naturaleza. Este es el caso de Jubrique que, tras ser uno de los pueblos que más estaba sufriendo la pérdida de población, actualmente cuenta con cerca de 600 habitantes «después de mucho tiempo», explica el alcalde, Alberto Jesús Benítez Andrades, quien destaca que este problema no es nuevo, sino que llevan ya viviéndolo poco a poco cerca de 50 años «por lo que era ya en una preocupación importante».

Es por ello que erradicar este problema es uno de los principales objetivos que persiguen con la reciente creación de una nueva imagen de marca para el municipio, junto con la puesta en marcha de iniciativas para atraer visitantes y ayudar e incentivar la economía del pueblo.

La marca ‘Jubrique’ está basada en tres conceptos fundamentales: la hospitalidad de los vecinos, que reciben a los visitantes con los brazos abiertos; ‘Despacioso’, que hace referencia al magnífico medio natural que lo rodea, al aire libre, a los espacios abiertos y al ritmo de antes; y ‘Disfruta como antes’, que evoca a la sencillez, a la tranquilidad, a la recuperación de costumbres y tradiciones, al goce de lo esencial, de la familia, de las pequeñas cosas, de la vida. En este punto surge la expresión ‘eres de pueblo’, que habitualmente se ha vinculado a aspectos negativos, pero en los últimos tiempos ha cambiado hasta tener connotaciones positivas como la paz, lo natural, la vuelta al origen, a lo de siempre, sin aditivos, a lo tradicional, en definitiva, a la buena vida. «Es valorar cada detalle, es huir de las prisas, es conectar con la gente, es disfrutar en familia, es ver un paisaje y no su fotografía», apunta Benítez.

También se ha decidido crear el eslogan ‘Seamos de pueblo’, que según señala la teniente de alcalde, Nila Ramírez, «reivindica todo lo positivo de ser de pueblo o de querer ser parte de su cultura e invita a participar, a visitar, a sumergirse en nuestro estilo de vida».

En cuanto al símbolo, Ramírez explica que la mariposa ‘cuatro colas’ se mantiene como emblema y mascota de Jubrique desde hace unos años, aunque su imagen ha sido transformada y simplificada hasta convertirla en un elemento más visual y reconocible. Del mismo modo, el logotipo ‘Jubrique’ utiliza una tipografía más sencilla e identificable y, a la vez, se han creado una serie de elementos gráficos que hacen referencia a aspectos y espacios muy ligados al pueblo, como son los puentes, los lunares, el alambique, el río y la naturaleza pues el atractivo de Jubrique reside también en su entorno. «Estamos rodeados de patrimonio natural como el Charco Azul o el río Genal que da nombre al valle y pasa por nuestro término municipal».

Por último, el alcalde adelanta que en los próximos meses se llevará a cabo el proceso de activación de la marca, para lo que se pondrá en marcha una página web, un blog, redes sociales y campañas de promoción turística, entre otras acciones. La empresa encargada de todo el estudio junto con el Ayuntamiento ha sido Boronali.