Los sindicatos CCOO y UGT mostraron ayer su apoyo a los 60 trabajadores de la empresa Texlencor de Alozaina, subcontrata de Cardivais S.L., dedicada a la fabricación de material sanitario para la lucha contra la Covid-19, que ha tenido que cerrar después de que el SAS haya cancelado los pedidos.

El secretario general de CCOO Málaga, Fernando Cubillo, aseguró que «hay que cerrar filas en la defensa de los puestos de trabajo, porque no se trata de vivir subsidiado, sino trabajando, con dignidad».

Por eso, instó a los trabajadores de la textil «a decir al Gobierno central y a la Junta: queremos trabajos, queremos encargos, que esta empresa que ha sido viable lo siga siendo», respaldando la iniciativa municipal de que las administraciones declaren esencial la producción de esta empresa que fabrica batas de protección.

Además, consideró necesario que la Junta «siga haciendo encargos. No queremos ayudas a las empresas, queremos empleos para las empresas», y reconoció el compromiso de los trabajadores, que han dado el callo en lo peor de la pandemia: «Os pusisteis a trabajar para garantizar nuestra salud», dijo.

Cubillo anunció que los sindicatos se van a dirigir a la Confederación de Empresarios de Málaga «para que se reúna con la empresa para la que trabajan, Cardivais, que no solo recibe encargos de la Junta de Andalucía».

UGT también mostró ayer su apoyo a los trabajadores de Texlencor: «Es necesario no aumentar los efectos de esta nueva ola de la pandemia. La cuarta ola, la del paro, esa es la que estamos sufriendo ahora », dijo el secretario general de UGT Málaga, Ramón Sánchez, quien respaldó la propuesta del ayuntamiento pechero de declarar de interés estratégico la empresa «porque la deslocalización y la globalización no protege a las personas».

Ramón Sánchez, señaló que esta crisis ha demostrado que «la globalización es injusta, arbitraria, egoísta y nos ha traído una parte muy importante de los problemas que tenemos hoy. Por eso el Estado tiene que estar presente en los sectores y actividades esenciales para proteger a sus ciudadanos», dijo.

«Tenemos que producir aquello que necesitamos para protegernos, en el ámbito español o de la UE, pero eso tiene que estar garantizado para los ciudadanos porque, en una situación límite, ya hemos visto en que situación nos encontrábamos hace un año», afirmó.

Sánchez recordó que «la sanidad pública, la primera y más importante barrera de protección, estaba desmantelada después de los continuos ajustes y recortes tras la crisis de 2008. Y cuando llegó la pandemia nos encontramos desarmados». Y criticó los recortes en el campo de la investigación, «con el argumento de que había que ahorrar; por eso las vacunas españolas para el Covid van más lentas».

Respuesta de la Junta

La delegada de la Junta, Patricia Navarro, afirmó ayer que «el SAS ha hecho un pedido mayor durante ciertos meses para elaborar la reserva estratégica de material y evitar así un desabastecimiento». Pero, añadió, «una vez que la reserva está completa, se sigue adquiriendo material a menor volumen, ya que se contrata según las necesidades. Las compras de material siempre se realizan bajo pedido establecido por contrato, un contrato que no se ha cancelado», afirmó la delegada.

Navarro dijo que apoyan al tejido empresarial andaluz y a sus trabajadores, pero la administración tiene la obligación de gestionar el dinero público «de todos los andaluces, con criterios de racionalidad, transparencia y eficiencia».