Los vecinos de Valle de Abdalajís están sufriendo actualmente cortes en el abastecimiento de agua de hasta 13 horas diarias. El Ayuntamiento se ha visto en la obligación de aumentar los tramos horarios debido a la falta de agua provocada por la escasez de lluvias y al agotamiento de los recursos hídricos del pozo antiguo. Según el alcalde, José Romero, la situación es ya «desesperada» e «insoportable». Desde inicios de verano, el suministro se ha venido cortando desde las diez de la noche hasta las siete y cuarto de la mañana, pero ahora se han añadido nuevos cortes a los nocturnos: de tres a siete de la tarde.

Por si esto fuera poco, el municipio corre el riesgo de perder el suministro de agua de las cubas de Adif que ni siquiera cubren las necesidades básicas de consumo de la población. «Contamos con el agravante de que posiblemente a mediados de septiembre el juzgado pueda decidir la retirada de los camiones. Si el problema ya era grave, ahora estamos al límite», asegura el regidor.

En este sentido, recrimina que se le achaque a los vecinos un uso excesivo del agua y que ahora Adif, que se considera responsable desde 2007, quiera poner fin al reparto de agua basándose en una Ley de 2015. «Lo que llegó como algo temporal se ha quedado durante más de 15 años, destrozándonos la carretera y ahora nos dicen que es caro», reprocha Romero refiriéndose a las cubas. «Un corte de los camiones podría ser tremendo. No es de justicia que los abogados del Estado estén trabajando contra un pueblo. Bastante está sufriendo la población por la falta de agua cuando existen alternativas y nosotros ya hemos planteado algunas». Al mismo tiempo hace un llamamiento a las administraciones para que se impliquen y se conciencien de que hay que buscar una solución definitiva que parece que nunca va a llegar «En febrero, el presidente de la Diputación y el director de Adif estuvieron en el municipio y plantearon una mesa de trabajo a tres para buscar soluciones inmediatas. Esto se ha dilatado en el tiempo y no se ha avanzado nada. Estamos a la espera de una subvención provincial para trabajar en un pozo que hizo Adif pero que no funcionó. Eso sí, si empiezan pronto las obras, pueden paliar un poco la situación actual ya que se sumaría al pozo antiguo que estamos utilizando, pero no es una solución», explica.

En el caso de no llegar a ningún acuerdo, no descartan movilizaciones y aseguran que «visitaremos los despachos que hagan falta porque sin agua no se puede vivir».

En 2005 las obras del AVE a Málaga provocaron una rotura en el acuífero principal que abastecía al pueblo. Desde entonces, el pueblo del Valle de Abdalajís inició una lucha que hoy aún continúa sin solución.