La Dirección Operativa del Plan Infoca ha autorizado en la mañana de este martes la vuelta a casa “ordenada y paulatina” de los 250 vecinos desalojados del municipio de Genalguacil. Este regreso se ha sumado al que hicieron los 1.366 vecinos de Jubrique, Faraján, Júzcar, Alpandeire y Pujerra la pasada noche del lunes. 

“Han sido unos días muy complicados, por lo que la vuelta de los vecinos a sus casas ha sido un alivio impresionante”, afirma Alberto Jesús Benítez, alcalde de Jubrique. Su sensación, además de ser un “alivio”, es “agridulce”: “Me gustaría decir que es de alegría, pero ha sido tanta desolación que no sé si es la palabra correcta”. 

Los vecinos de Jubrique, preocupados por sus hogares, no pararon de preguntar cuándo podrían regresar. “Tenían muchas ganas de volver, es comprensible, la mayoría se fueron casi con lo puesto. Muchos tenían animales en sus campos y ya llevaban varios días sin atenderlos, algo que les preocupaba mucho”, explica Benítez. 

Tiempo de autocrítica 

Una vez controlado el incendio, el alcalde de Jubrique explica que es momento de hacer balance y autocrítica. “A partir de hoy hay que empezar a plantearse las cuestiones que se han hecho mal y en las que se podría haber mejorado. Debemos hacer todos una autocrítica”. 

Cortar lo que está quemado y reforestar son los dos objetivos principales, además de realizar las inspecciones que en todos estos años no se han hecho en los terrenos “para que esto no vuelva a ocurrir o, en el caso de un futuro incendio, tenga el menor impacto posible”. 

La vuelta de los vecinos se produjo con el apoyo de los agentes de Protección Civil Álex Zea

Desde Genalguacil defienden que, antes de pedir explicaciones, se deben sentar todas las partes implicadas a hablar. “Ahora debemos sentarnos y analizar todos los fallos que se han cometido. Debemos buscar las fórmulas para que esto no ocurra”, cuenta Miguel Ángel Herrera, alcalde de Genalguacil.

“En política parece que nunca nos equivocamos, pero no pasa nada por admitir los fallos que ha habido. El problema está cuando se cometen y luego no se aprende de ellos”, añade Herrera.