La consejera de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía, Patricia del Pozo, anunció ayer la edición de un cuaderno de divulgación científica para acercar a la ciudadanía el conocimiento generado por la Cueva de Ardales en las últimas décadas porque, en su opinión, «las estrategias de conservación del patrimonio que cuentan con el apoyo ciudadano tienen mucho más éxito».

Patricia del Pozo hizo este anuncio durante el acto conmemorativo del bicentenario de su descubrimiento celebrado ayer en el entorno de la Cueva Ardales. «Se trata de un espacio único para el estudio de la historia natural y de las primeras ocupaciones humanas, al tiempo que un recurso patrimonial de gran valor, siendo la primera que se abrió a las visitas en España», explicó durante el descubrimiento de un monolito recordando la efeméride.

Del Pozo recordó que «la Cueva de Ardales fue la primera de España que se abrió al turismo gracias al impulso de Trinidad Grund quien, a mediados del siglo XIX, en una operación empresarial totalmente innovadora para la época, adquirió los terrenos y realizó las primeras adaptaciones en los accesos y la iluminación con vistas a la recepción de visitantes, de modo que completara la oferta del balneario de su propiedad, ubicado en el municipio cercano de Carratraca».

La Cueva de Ardales fue descubierta de manera fortuita en 1821 cuando un seísmo dejó libre la entrada. En su interior se ensancha en dos grandes estancias, destacando la llamada Sala de las Estrellas, donde se pintaron las manos aerografiadas y numerosos signos, así como varios animales, que recientemente se han confirmado que fueron hechas por neandertales y se consideran las más antiguas del mundo.

Durante su visita, la consejera de Cultura estuvo también en el Ayuntamiento del municipio y firmó en el libro de honor, así como en el Centro de Interpretación La Prehistoria en Guadalteba, que expone 550 piezas originales, todas ellas de los yacimientos de Ardales y su entorno.