Más de un centenar de vehículos con un mínimo de 30 años de antigüedad se dieron cita el sábado en Bobadilla Estación y recorrieron las calles de Antequera en la I Concentración de Coches Clásicos celebrada en la Entidad Local Autónoma (ELA). Un encuentro en el que se reunieron más de 200 personas de toda la región.

Tras contar con la autorización de la Dirección General de Tráfico, todos los participantes se encontraron a las once y media de la mañana en el restaurante La Dehesa para salir dirección Avenida de la Estación y bajar por la carretera de El Romeral hasta llegar a la estación de trenes, donde fueron escoltados por efectivos de la Policía Local que cortaron el tráfico durante el tiempo que duró el pasacalles.

Un centenar de coches clásicos se dan cita en Bobadilla Estación

Dos kilómetros de caravana donde el modelo mayoritario fue el Seat 1430 y el 124, aunque no faltaron míticos como el Seat 1500, el Citroën 11 ligero, el Ford Escort o el Seat 600.

Una variedad tremenda de vehículos clásicos que llamaron la atención de ciudadanos y visitantes que por un momento vieron como el centro de Antequera se musealizó con esta exposición móvil de vehículos de antes de los años 90.

Alrededor de la una hicieron parada en el Paseo Real donde dejaron los vehículos aparcados durante 40 minutos para el disfrute y observación del público. Esta fue la primera etapa de la ruta que terminó al mediodía en Bobadilla Estación con un almuerzo y la entrega de hasta cinco trofeos al coche más antiguo, al conductor más novel, al conductor con más edad, al coche que más gustó y por último al Seat 124 más vistoso. El artífice de este encuentro fue Luis Moreno, delegado en Málaga del Club Nacional Seat 1430, 124 y 124 Sport y natural de Bobadilla, quien nunca se llegó a imaginar todo el alcance que iba a tener esta primera concentración en su pueblo. «Creía que iba a ser más pequeña, pero finalmente se nos ha ido de las manos», confiesa. «Nuestro objetivo es darles una segunda oportunidad a estos coches, porque normalmente con estos años estarían en el desguace». Con el fin de poder disfrutarlo al máximo, Luis esperó a su jubilación para meterse de lleno en el mundo del motor clásico al adquirir hace un par de años un Seat 1430 con 52 años de antigüedad. «Un coche clásico necesita muchos cuidados y mimos, como si fuera un niño pequeño», admite.

Luis contó además con la colaboración del joven antequerano Antonio Casaus, que también asistió al encuentro. Y es que, a sus 27 años, ya es todo un aficionado a los coches clásicos. Algo que le viene de familia, pues han sido muchas las veces que de pequeño ha acudido a eventos como este por la Costa del Sol junto a su padre y su tío. Su sueño se hizo realidad en enero del año pasado cuando consiguió hacerse con un Seat 124, que luego cambió por su actual inseparable Volkswagen Escarabajo de 1968 que «utilizo más que mi coche nuevo». Admite que no conoce a muchos jóvenes interesados en los coches clásicos, aunque sí los hay que corren en rallyes. «En este mundo la afición somos todos uno, no es como otros hobbies que hay mucha competencia». El club prevé organizar otra concentración a nivel nacional en Málaga capital para seguir poniendo en valor estas joyas del motor.