El Ayuntamiento de Campillos ha aprobado el documento de avance de la innovación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de la localidad para la modificación puntual de la normativa en suelo no urbanizable, una medida que fue ratificada por unanimidad por el pleno municipal el pasado 30 de septiembre.

La aprobación de este avance supone la suspensión durante un año de la aprobación, autorización y concesión de licencias urbanísticas en aquellas zonas o usos cuyas determinaciones constituyan una modificación del régimen urbanístico vigente.

El Ayuntamiento de Campillos explica que debido a su antigüedad, el planeamiento actual no cuenta con la capacidad ni los criterios necesarios para la regulación y ordenación de nuevas infraestructuras de producción de energías renovables.

La innovación del PGOU implica también la actualización de las normas subsidiarias, la suspensión cautelar de la concesión de licencias durante un año para que la implantación de plantas de producción energética mediante fuentes renovables (parques solares fotovoltaicos y eólicos) en el término municipal se desarrolle de forma ordenada y bajo el consenso con el Ayuntamiento, los colectivos y asociaciones locales y la ciudadanía.

El objetivo es crear un documento que establezca unas líneas generales de ordenación y edificación de este tipo de instalaciones contando con la participación ciudadana y abierto a las ideas y sugerencias de todos los agentes sociales.

El Ayuntamiento de Campillos afirma que tiene sobre la mesa siete proyectos de macroplantas fotovoltaicas que están en vías de tramitación y que afectarían a una superficie de casi 1.600 hectáreas de terreno, lo que equivale a casi ocho veces el núcleo urbano del municipio o a 2.400 campos de fútbol como el de la localidad.

"Y todo esto sin disponer del tiempo ni medios técnicos suficientes para el estudio de los proyectos y de su impacto ambiental, ya que la tramitación de los mismos se está haciendo desde el Ministerio o desde la Junta de Andalucía, que sigue sin establecer una ordenación autonómica de implantación de estas macroplantas", explica el concejal de Medio Ambiente, Diego Lozano.

"El impacto ambiental que pueden generar estas macroplantas podría ser enorme, con el incuestionable daño al patrimonio paisajístico y medioambiental de nuestro entorno. La ejecución de estos proyectos debe llevarse a cabo de forma planificada y siguiendo unos criterios que hagan compatible el aprovechamiento y la proliferación de las energías renovables con la conservación de la gran riqueza natural con la que contamos en Campillos. Estos proyectos, además, supondrían un notable perjuicio para actividades como la agricultura y la ganadería, fundamentales en el tejido económico del municipio", argumenta Lozano.

Los servicios jurídicos del Ayuntamiento de Campillos han enviado a las administraciones competentes diversos escritos respecto a la posible falta de transparencia y errores de comunicación en el procedimiento administrativo seguidos en la tramitación de estos proyectos por parte del Ministerio.

En este sentido, se ha solicitado una reunión con el subdelegado del Gobierno en Málaga, solicitud que a fecha de hoy aún no ha recibido respuesta.

Acciones políticas y movilizaciones ciudadanas

Al margen de la innovación del PGOU, el Ayuntamiento lleva semanas trabajando en otras iniciativas para la regularización y la implantación sostenible de las plantas fotovoltaicas. En este sentido, el alcalde de Campillos, Francisco Guerrero, y varios miembros del equipo de gobierno se reunieron hace unos días en el Ayuntamiento con el eurodiputado Manu Pineda, del Grupo de la Izquierda en el Parlamento Europeo, para que traslade a Bruselas este problema, que es común a cientos de municipios de toda España.

Asimismo, el Consistorio está participando en diferentes movilizaciones ciudadanas para solicitar una moratoria en la autorización de renovables a gran escala hasta que se haga una planificación con participación ciudadana, con amplio apoyo de empresas, partidos políticos y colectivos sociales.

"No estamos en contra de las energías renovables, sino de la implantación de macroproyectos sin una ordenación previa y sin conocer los efectos sinérgicos paisajísticos, medioambientales o socioeconómicos que pueden provocar. Es necesario un análisis más detallado y, por supuesto, contar con la participación de la ciudadanía", asegura Diego Lozano.

Como muestra de su apoyo a las energía renovables, el Ayuntamiento ha aprobado recientemente un aumento del periodo de bonificación del 50 % del IBI de cinco a siete años por la instalación de placas solares fotovoltaicas dirigidas al autoconsumo tanto en viviendas como en locales comerciales, naves industriales, instalaciones agrícolas y ganaderas, así como cualquier otra instalación que disponga de la correspondiente licencia de utilización.

En cuanto a la implantación de placas solares térmicas, se han incrementado las ayudas económicas a aplicar en el recibo del IBI, que ahora pasan del 30 % al 50 % y de tres a cinco años de duración. "Además, se está estudiando la posibilidad de impulsar proyectos de comunidades energéticas para autoconsumo mediante renovables en el municipio", explica el edil de Urbanismo y Medio Ambiente, Diego Lozano.