La Policía Nacional ha detenido en Antequera a 11 personas de dos grupos familiares por su presunta vinculación con una organización dedicada al tráfico de drogas. La trama cultivaba cannabis sativa en dos inmuebles ubicados en una zona aislada del municipio de Comares, donde se intervinieron 500 plantas de marihuana en avanzado estado de floración que tendrían como destino su venta al menudeo, según informó ayer la Comisaría Provincial de Málaga.

Durante la denominada operación Cuco, los agentes practicaron siete registros domiciliarios, la mayoría de ellos en la barriada antequerana de Valdealanes, incautando dos armas de fuego -una de ellas manipulada-, diversas sustancias estupefacientes, 700 euros en efectivo, tres vehículos y útiles para la preparación y distribución de la droga. La investigación se inició a partir de una información que apuntaba a la venta a pequeña escala de sustancias estupefacientes en determinados enclaves de la ciudad, iniciando así las indagaciones agentes adscritos a la Policía Judicial de la Comisaría de Antequera.

Continuando con las pesquisas, los investigadores descubrieron que tras la actividad ilícita estarían dos clanes familiares que habrían establecido alianzas para la consecución de sus fines, identificando a sus miembros. Cada miembro de la organización tenía asumido su rol en el grupo, estando definidas perfectamente las labores de cada uno de ellos. Así, mientras unos se dedicaban al cuidado de las plantaciones de marihuana en cortijos de zonas apartadas al objeto de no levantar sospechas, otros tenían encomendadas funciones de preparación, empaquetado y/o venta de la droga.

En la fase de explotación de la operación, el pasado día 21 de septiembre los agentes detuvieron a los sospechosos y practicaron siete registros domiciliarios en Antequera y Comares con autorización del Juzgado de Instrucción número 1 de Antequera, que coordinó la investigación.