Dicen que en Navidad, todo es posible. Los sueños se cumplen y las ilusiones florecen. En Navidad, aparece el niño que todos llevamos dentro y eso nos hace felices.

Este es el caso de José Carlos Capella, un hombre que ha reflejado sus sueños en el escaparate de su tienda de decoración, situada en la calle Comedias, 3, y que ha llenado Antequera de magia e ilusión en una Navidad muy especial ya que cumplen 50 años de servicio a los antequeranos. El color rojo y los destellos dorados caracterizan la composición, que refleja el ambiente y la vida del circo, algo que le apasiona desde pequeño. «Me gusta todo lo que tiene que ver con la vida del circo y el estilo vintage, es algo que me llama la atención. Aún conservo un álbum de Dumbo de mi padre y su ambientación es algo que siempre me ha gustado».

Cuando las cosas se hacen con pasión, el resultado no puede ser otro. Las noches en vela y las largas horas recreando escenas en su cabeza han merecido la pena. «Llevo desde agosto implicado en este proyecto. Me despertaba a las seis de la mañana. Cuando algo se hace con ilusión el resultado es magnífico; que le haya gustado a la gente es lo más importante».

Juan Carlos Capella en plena elaboración Amanda Pinto

El escaparate, que refleja los 50 años del esfuerzo de la familia Capella, está lleno de vida y es que, como relata José, cada muñeco lleva un trocito de su alma, personificación de todo aquel que ha sido importante en su vida y que le ha ayudado a hacer de esta quimera, una realidad. «Todas las figuras son un reflejo de gente que es importante para mí. Por ejemplo, el presentador se llama Walter en honor a un amigo mío, que siempre me ha apoyado y me ha transmitido su imaginación». En este gran circo de la ilusión también hay lugar para su mascota, a quién él considera una parte fundamental de su vida y que queda escenificado junto a Sol, el payaso de la escenografía.

El reciclaje ha sido un aspecto esencial en la elaboración del escaparate. La tarima que sostiene la escenificación está elaborada con palés que ha reutilizado de la mercancía que llega a la tienda. Además, la estructura está elaborada con cartón pintado, formando un engranaje de objetos reciclados.

El Circo Capella abre el telón y llena de ilusión las calles de Antequera Amanda Pinto

Por si fuera poco, este gran circo de la ilusión, nunca mejor dicho, tiene un fondo social muy importante. En un principio, José pensó en quedarse las figuras una vez pasada la Navidad, sin embargo, ha decidido alegrar un poco más estas fechas a aquellas personas más desfavorecidas, subastando las figuras y donando lo recaudado a Cáritas. «Cáritas colabora y ayuda a muchísima gente; si nosotros podemos aportar también nuestro granito de arena, mejor». Los vecinos de Antequera, cómo no podía ser de otra forma, han acogido con gran cariño la iniciativa de José, que cuenta con orgullo y emoción lo mucho que esto ha significado para él. «Ha sido espectacular. Me han llegado felicitaciones de gente de diferentes puntos de España e incluso del extranjero. Es algo increíble». Esta no es la simple historia de un escaparate, es la historia de alguien que ha dedicado su alma a hacer ver que la Navidad se encuentra en las pequeñas cosas y en los recuerdos de aquellas personas que nos hacen ser quienes somos.