Desde su nacimiento, la joven antequerana Natalia Tortosa Jiménez de 14 años sufre paraparesia espástica, una enfermedad rara degenerativa que le ha impedido andar desde niña y que le diagnosticaron con tres años. Esta patología que afecta directamente a las células nerviosas del cerebro, hace que los músculos siempre estén rígidos y debilita progresivamente las piernas, lo que dificulta el movimiento y le ha imposibilitado hasta el momento, el poder caminar, de ahí que vaya en silla de ruedas.

Gracias a las terapias y tratamientos que ha venido recibiendo todos estos años, la enfermedad no ha empeorado. El therasuit, la natación adaptada, hipoterapia y fisioterapia. Todo ayuda, pero nada le da una solución definitiva.

Cuando un día, sin esperarlo, el programa de televisión El Hormiguero, presentado por Pablo Motos, les abrió una nueva puerta. Fue en octubre del año pasado cuando en prime time se dio a conocer el prototipo alemán de un traje similar a un neopreno que podía llegar a quitar la espasticidad, paliar el dolor y , como consecuencia, mejorar la calidad de vida de quien lo llevara gracias a unos electrodos que estimulan los músculos de distintas partes del cuerpo. Fue en ese momento cuando su familia no dudó en intentar conseguirlo por todos los medios posibles y esta vez la vida no les hizo esperar mucho cuando una clínica de Málaga capital, sede del fabricante, recibió el traje. Solo bastó un mes de prueba y los resultados ya eran palpables. Utilizándolo unos 60 minutos diarios de forma alterna, Natalia empezó a padecer menos molestias, tanto en casa como en el instituto ya que sus músculos se sentían más relajados, lo que le facilitaba realizar movimientos como ponerse de pie, dar algunos pasos sin ayuda o simplemente, hacerse una coleta, un gesto cotidiano que antes no podía hacer por sí sola. Se había demostrado que la enfermedad de Natalia compatible con este traje terapéutico y ahora solo faltaba comprarlo.

Fue aquí cuando llegó la sorpresa y Antequera volvió a mostrar su lado más solidario. En cuestión de días, la familia de Natalia, con ayuda de la asociación Aventura Solidaria, consiguió reunir y superar el desembolso que suponía el traje de algo más de 7.600 euros. «Ha sido impresionante. Ni siquiera nos ha dado tiempo a realizar ningún acto benéfico», explica, todavía sin creérselo, la madre de la niña, María Jiménez. La implicación de instituciones, empresas, asociaciones y particulares no solo le ha cambiado la vida a Natalia, que emprende un nuevo camino desde este próximo miércoles con la adquisición del traje, sino también a más niños con situaciones similares a la de ella, que a partir de ahora tendrán la oportunidad de conocer y probar esta terapia que puede ser un antes y un después para ellos. Y es que además de conseguir el importe inicial, han recaudado 10.000 euros más.

Natalia cursa 2º de la ESO en Los Colegiales, donde le esperan sus monitores tras desplazarse diariamente en autobús. Su madre asegura que es la más positiva en casa y el aluvión de apoyo que ha recibido le ha dado el empujón definitivo para seguir esforzándose en alcanzar la total autonomía. Ahora lo que más desea es poder ayudar y devolver todo lo que a ella le han dado.