Una imagen vale más que mil palabras y así queda demostrado en las fotografías del encuentro intergeneracional entre mayores y niños y niñas de 3 años. Intercambiar conocimientos y unir lazos son de los objetivos de estos encuentros intergeneracionales; una experiencia muy emotiva que los protagonistas nunca olvidarán. Está demostrado que esta actividad mejora la percepción que los pequeños y pequeñas tienen de las personas mayores y estos, a su vez, se sienten útiles y queridos. 

En primera persona lo han vivido los usuarios de la Residencia de Nuestra Señora de los Dolores de Villanueva del Trabuco, gestionada por Clece desde 2010, que el pasado 29 de abril disfrutaron de la compañía de los más pequeños de la localidad. Se solicitó la autorización de los padres y madres para que sus hijos e hijas, acompañados por sus monitoras y Protección Civil, recorrieran los escasos 150 metros que separan sus aulas de la Escuela Infantil ‘Los Cien Caños’ de la residencia.

Imagen del encuentro en la Residencia de Nuestra Señora de los Dolores de Villanueva del Trabuco

En el patio de Nuestra Señora de los Dolores nuestros usuarios y usuarias les recibieron como se merecían, con una gran sonrisa y mucha ilusión por estar durante unas horas con las generaciones más jóvenes. Y una vez hechas las presentaciones, todos se pusieron manos a la obra: jugaron a pasar la pelota y también con burbujas de jabón. Elaboraron un mural con pintura de dedos en el que quedaron plasmadas las manos de niños y niñas y los usuarios hicieron corazones de fieltro para que los pequeños lucieran en sus divertidos collares.

Es la primera vez desde que la Covid azota las residencias que este tipo de encuentros se hacen con niños tan pequeños pero ha sido un gran éxito, tanto que el próximo día 26 de mayo se repetirá de nuevo, en esta ocasión en el parque de formación vial de Villanueva del Trabuco. Los usuarios y usuarias de la residencia no dejaron de sonreír y de hablar con los escolares, sintiéndose “abuelos” improvisados y disfrutando de un día diferente. Las actividades intergeneracionales ayudan a fomentar el sentimiento de utilidad y autonomía, a la vez que potencian los hábitos saludables y el intercambio de conocimiento.