El primer alcalde de Alozaina elegido democráticamente, Enrique Enríquez del Río, ha fallecido este miércoles en su localidad a los 96 años. Enríquez fue elegido en 1979 alcalde de su municipio capitaneando a un equipo de vecinos convencidos en construir una mejor sociedad prospera y equilibrada en el municipio.

Fue el menor 13 hermanos. No pudo ir a la escuela pero aprendió a leer y escribir, a duras penas y casi por su cuenta, convirtiéndose posteriormente en el maestro de sus hermanos mayores. Por esta causa, siempre se han referido a él, tanto hermanos como hijos, como “maestro”. Se dedicó principalmente a la agricultura y durante más de veinte años también fue cocinero de uno de los grupos del desaparecido ICONA. A pesar de su avanzada edad hasta hace pocos días se encargaba de todas las tareas de su casa cuidando a su compañera de vida, Barbara.

El Ayuntamiento de Alozaina ha decretado dos días de luto oficial, arriando las banderas en memoria del ilustre primer alcalde de la democracia en Alozaina. La capilla ardiente ha sido instalada en el salón de plenos de la Casa Consistorial. Es la primera vez en su historia en que el actual edificio del ayuntamiento acoge una capilla ardiente.