‘Ven y descúbrenos. Ven y quédate’. Este es el mensaje que lanzan al mundo los municipios de la Sierra Norte de Málaga, que una edición más de Fitur vuelven a ir de la mano en una de las ferias internacionales de turismo más importantes, que arrancó este miércoles.

Precisamente en esta jornada inaugural ya han podido mostrarse de nuevo como un conjunto, cuyo entorno rural y sus enclaves naturales vuelven a ser sus principales aliados para atraer a nuevos visitantes, aunando su oferta de destino de turismo activo a otros atractivos de carácter patrimonial, cultural o gastronómico.

No en vano, la Sierra Norte de Málaga ya está catalogada como Bike Territory, gracias a un proyecto de la mano de la Diputación de Málaga y la Real Federación Española de Ciclismo. Y ese carácter deportivo no sólo ha salido a la palestra durante la presentación, haciendo entrega al final de un maillot ciclista a representantes federativos, sino que también le han regalado esa misma prenda al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, durante su visita al stand de Turismo y Planificación Costa del Sol.

"¿Estáis dispuestos a realizar una aventura para todos los sentidos? Poseemos una oferta variada que se adapta prácticamente a cualquier perfil de potencial visitante y que no presenta carácter estacional, por lo que nuestras puertas se encuentran abiertas los 365 días del año", ha subrayado el vicepresidente de la Asociación de Desarrollo Rural de esta zona de Málaga (ADR Nororma) y alcalde de Cuevas Bajas, Manuel Lara, en una presentación en la que cada pueblo ha tenido la oportunidad de poner en valor sus atractivos turísticos.

Propuestas

Así, en el caso de Archidona, su alcaldesa, Mercedes Montero, ha puesto de relieve lo “polifacética” que puede llegar a ser la oferta turística del municipio a lo largo de todo el año, con espacios como su recinto amurallado andalusí del Cerro de Gracia, que se está rehabilitando actualmente o su conjunto histórico, con la emblemática plaza Ochavada. Y a ello se le unen enclaves naturales de interés paisajístico como la Hoz del Arroyo Marín o fiestas de interés turístico como su Semana Santa, la Feria del Perro o la Romería Nocturna al Santuario de la Virgen de Gracia.

De Cuevas Bajas, su primer edil ha destacado sobre todo un producto agrícola “especial y único” y tan particular como su color: la zanahoria morá, que tiene su fiesta propia y que se sigue cultivando en unas tierras regadas por un río Genil que también es espacio “de aventura y de ocio”, ya que, en sus aguas, en esta zona de la provincia, se puede disfrutar de modalidades como el rafting y el piragüismo.

En cambio, la vecina Cuevas de San Marcos ha escalado la falla de la Sierra del Camorro para promocionar la Cueva de Belda, un lugar que para muchos es una joya geológica, cuenta con un yacimiento arqueológico de primer grado y, además es uno de los mayores refugios de murciélagos de Europa, donde se pueden encontrar hasta 6 especies distintas, estando algunas de ellas en peligro de extinción. Eso sí, si hay algo de lo que están satisfechos últimamente en esta localidad es de la apertura de su Museo del Juguete de España y el Mundo, que cuenta con una colección expuesta de unas 2.300 piezas. “Atravesar su puerta supone comenzar todo un viaje al pasado. A nuestra niñez”, ha asegurado el alcalde José María Molina.

El edil de Turismo de Villanueva de Algaidas, Sergio Aranda, hay recordado las diversas rutas senderistas de su entorno, tradiciones gastronómicas como su ‘relleno de Carnaval’ o la celebración cada vez más popular de la propia fiesta de Don Carnal, que “hacen de nuestro municipio un lugar que visitar”. Y es que, además, este punto de la Sierra Norte de Málaga cuenta con monumentos como el Convento de Nuestra Señora de la Consolación, del siglo XVI o sus iglesias rupestres del siglo IX o el Puente del Bebedero son algunos de los restos monumentales que se pueden visitar en el municipio, rodeado de un entorno natural privilegiado.

Por su parte, Villanueva de Tapia, se ha querido mostrar como “cruce de caminos”. De hecho, es un municipio donde se encuentran tres provincias: Córdoba, Granada y Málaga, como da fe el Monolito del Trifinio. Y esa particularidad marca su idiosincrasia, bebiendo de la gastronomía de entornos colindantes, dando como resultado platos como el ‘guisillo de la Virgen’ o la porra de chivo. Precisamente este último manjar es también prueba de la Real Feria de Ganado, “un referente para toda la provincia” con más de siglo y medio de vida, como ha destacado el alcalde Manuel Sillero, una fiesta que comparte protagonismo con su Festival de Cante de Poetas.

Desde Villanueva del Rosario han querido poner el foco no sólo en su red de senderos o la práctica del ciclismo, gracias al Bike Territory, sino también en el trabajo que se está haciendo para fomentar un turismo cultural diferente al que siempre se había pensado para los pequeños municipios. Y prueba de ello, como ha recordado el alcalde, Juan González, es el proyecto de Rara Residencia, comandado por Verónica Ruth Frías y Cyro García, que ha supuesto toda una revolución y que, con su ejemplo, está promoviendo la llegada de unos nuevos vecinos que están convirtiendo al municipio en un nuevo referente del mundo del arte en el interior de la provincia.

Finalmente, el primer edil de Villanueva del Trabuco, José María García, ha hecho un llamamiento para que los visitantes lleguen para disfrutar del entorno natural de la localidad, como el sendero paralelo al río Guadalhorce, que lleva hasta la emblemática Fuente de los Cien Caños y su “agua pura que nace entre las rocas”. Igualmente, no se ha querido olvidar de las rutas para amantes del ciclismo, integradas en el proyecto Bike Territory Sierra Norte de Málaga, y que cuenta con más de 900 kilómetros y un total de 52 rutas.

En definitiva, "Siete pueblos. Siete maravillas, con una gran oferta turística para todos los gustos; una oferta consolidada, con infraestructuras y servicios de calidad, que no defrauda al visitante que se acerca en cualquier fecha del año", como ha insistido el vicepresidente de la ADR Nororma.