Unas horas después de la nevada vespertina del martes, el mediodía del miércoles descargó sobre la localidad malagueña de Casabermeja la tormenta política que se veía venir desde el pasado 10 de enero. En el transcurso de esa mañana posnavideña fue registrada por el PP e IU la moción de censura que ahora, un par de semanas después, ha sido aprobada para desbancar al PSOE de la alcaldía. La vara de mando ha cambiado de manos cuando solo faltan cuatro meses para la celebración de las elecciones municipales. Y lo curioso, lo que convierte en extraño el caso de este municipio de casi 4.000 habitantes vecino a la capital de la provincia, es que el despacho principal de su Ayuntamiento volverá a cambiar de inquilino dentro de dos meses.

De hecho, el pacto firmado por fuerzas tan antagónicas como IU y el PP contempla la existencia de un alcalde 'rojo' entre enero y marzo y la entrada en escena de otro regidor 'azul' desde finales de marzo hasta los comicios locales del 28 de mayo. Por lo pronto, vuelve a la alcaldía Antonio Artacho, que ya fue el regidor de IU en Casabermeja entre 2015 y 2019. Artacho se dedica a la docencia y no logró revalidar el poder pese haber sido el candidato más votado. Precisamente, su continuidad fue impedida por quien ahora es su aliado, el portavoz del PP, Pedro Hernández, quien había sido el socio de Gobierno del PSOE y se convertirá en el tercer y último alcalde de esta legislatura cuando los dos meses de IU lleguen a su fin.        

Otro pacto 'antinatura'

En los mentideros políticos malagueños, se recuerda al hilo de la moción de censura en Casabermeja que la alcaldía socialista olía desde un primer momento a "pan para hoy y hambre para mañana". No en vano, el PSOE se encontró con la vara de mando de forma inesperada, en la primavera de 2019, gracias al apoyo de los dos concejales del PP.

En las últimas elecciones municipales, IU volvió a ganar -bajo la marca Adelante- pero sus cinco ediles no dieron ni para el Gobierno municipal en minoría de alguna ocasión anterior. Los cuatro escaños del PSOE y los dos de los populares sumaban una mayoría de seis concejales en una corporación de once asientos. O sea, hubo otro pacto 'antinatura' para poner fin al cuarto de siglo de alcaldías que Izquierda Unida había encadenado en este municipio desde mediados de los años 90. Desde entonces, IU siempre había sido la fuerza más votada, a excepción de los comicios de 2011 en los que ganó el PP y la coalición de izquierdas necesitó del apoyo de los socialistas para revalidar el poder y mantener en la localidad la tradición de feudo 'rojo'.

Los ediles del PP Yolanda González y Pedro Hernández, junto al dirigente provincial Cristóbal Ortega. L. O.

En 2019, IU perdió la plaza que ahora recupera con una fecha de caducidad de dos meses. El ocaso del pacto PSOE-PP se produjo el pasado mes de octubre, cuando los populares le retiraron su apoyo a los socialistas y censuraron la gestión que el regidor venía haciendo en relación al proyecto de una planta de asfalto o al pago de proveedores. Desde entonces, se produjo una situación de inestabilidad que llevó al PP y a IU a remar juntos para atender las demandas de la plataforma vecinal que se rebeló contra la planta asfáltica.

En este sentido, el secretario general del PP de Málaga, José Ramón Carmona, explicó que en Casabermeja "se ha hecho una excepción para poder acceder a la información sobre la planta de asfalto que el alcalde del PSOE le estaba negando al resto de la corporación municipal". "Se trata de un Gobierno de emergencia y, además, llovía sobre mojado, nuestros dos concejales habían sido continuamente ninguneados por el PSOE y tanto los nuestros como los ediles de IU estaban bastante descontentos ante la falta de información existente", agregó Carmona.

El respaldo a la moción de censura de la cúpula del PP malagueño contrasta con el rechazo expresado por el aparato provincial de IU: "Desde la dirección provincial de Izquierda Unida señalamos que, aun pudiendo entender los motivos, no compartimos un acuerdo con el Partido Popular, teniendo en cuenta que éste se sitúa fuera de la estrategia de pactos de nuestra organización, más aún cuando el propio PP es cómplice de que el PSOE ostentase la alcaldía. El pueblo de Casabermeja le dio la mayoría de respaldo a Izquierda Unida en las últimas elecciones y debería haber sido Izquierda Unida quien hubiese estado gobernando Casabermeja estos años, y no al final de la legislatura en un gobierno tras una moción de censura; aunque, insistimos, sea la única alternativa para romper la parálisis del ayuntamiento con un asunto que consideramos altamente perjudicial para la ciudadanía y el medio ambiente como es la construcción de la planta de asfalto".

Eso sí, los dirigentes provinciales de sendas fuerzas políticas antagónicas coinciden a la hora de desacreditar la misma gestión municipal por la que viene sacando pecho, estos últimos días, la ejecutiva provincial del PSOE. Su secretario general y candidato a la alcaldía de Málaga capital, Dani Pérez, acudió al municipio el pasado 11 de enero, horas después de que fuese registrada la moción de censura, para hacer visible su apoyo al entonces alcalde socialista, José María García.

En una comparecencia celebrada en las inmediaciones del Ayuntamiento de Casabermeja, Pérez sostuvo que "esta moción de censura es la culminación del proceso de acoso y derribo contra el alcalde socialista de Casabermeja que han llevado a cabo PP e IU desde 2019". "IU ha cogido la mano de la derecha para frenar el cambio y el progreso que representa José María García", subrayó Pérez. 

Dirigentes socialistas expresaron el pasado 11 de enero su apoyo a José María García. L. O.

Asimismo, la pérdida de esta alcaldía le llega al PSOE en un momento en el que sus relaciones con el PP de Málaga están especialmente deterioradas, tras los escándalos denunciados en Marbella y ante la cercanía de unos comicios municipales en los que librarán un 'cuerpo a cuerpo'. Un duelo al que los populares acudirán con una agresividad encaminada a acercarse lo máximo posible al holgado triunfo cosechado en esta provincia en las elecciones andaluzas.

De ahí que, en los mentideros políticos, la moción de censura de Casabermeja sea igualmente vinculada a la estrategia electoral del PP, que en diciembre de 2021 ya le arrebató al PSOE la alcaldía de Torremolinos con la misma fórmula. De hecho, los populares se han reservado los dos últimos meses de la alcaldía en Casabermeja y esto podría darle cierto rédito en una cita electoral en la que, además, cada voto de cada pueblo influye en la tarta a repartir en la Diputación Provincial.