Los vigilantes de seguridad del Patronato de Recaudación Provincial de la Diputación de Málaga llevan seis meses sin cobrar su sueldo tras la desaparición de la adjudicataria del servicio, la empresa Prosectenicsa, según denuncian a La Opinión de Málaga.

Prosetecnisa, con la que este diario ha intentado reiteradas veces ponerse en contacto a través de su sede de Málaga y de Barakaldo, tiene dados de alta en la Seguridad Social a los trabajadores, que siguen prestando servicio en el Patronato a pesar de no cobrar su nómina, para no perder el derecho de subrogación al que está obligada la empresa que le sustituya en el servicio, en base a una cláusula que tienen los trabajadores de sectores como la limpieza o la seguridad.

El problema, denuncian los trabajadores, es que el Patronato de Recaudación Provincial no ha resuelto aún el concurso que permitiría a una nueva adjudicataria hacerse cargo de ellos, y están en un callejón sin salida ya que tampoco han sido despedidos, por lo que no tienen derecho al subsidio desempleo, ni pueden buscar otro puesto de trabajo.

Es el caso de Carmen quien explica que "el concurso está convocado desde el año pasado pero no resuelto y en vez de subrogarnos han puesto a un auxiliar, que no es lo mismo que un vigilante de seguridad, en mi puesto. No entendemos que una administración pública incumpla sus obligaciones de Responsabilidad Social Corporativa. Si la administración no cuida a las personas que trabajan para ella, qué servicio público da a los ciudadanos...", se pregunta.

Los trabajadores explican que hay otras empresas a las que Prosetecnisa prestaba servicio, como la EMT, que ya han contratado a otra empresa de seguridad, que ha subrogado a los trabajadores. "Dicen que la administración pública tiene unos plazos que cumplir, pero también hay mecanismos como los contratos de emergencia, a los que no sé por qué no han recurrido", explica Carmen.

Carmen lleva veinte de años trabajando para Prosetecnisa, y desde 2015 en el Patronato de Recaudación, "pero ya no tengo ni jefe ni empresa, nadie se pone en contacto conmigo, la empresa ha desaparecido pero tengo la obligación de ir a trabajar porque sigo de alta en la Seguridad Social". Carmen lleva dos meses de baja por ansiedad. "Ya no puedo más. Ingreso cada mes 400 euros de una pensión de viudedad pero tengo una hija de 25 años estudiante a mi cargo y ya no puedo seguir tirando de familiares y amigos".

Para José Herminio Patricio, otro vigilante de seguridad de Prosetecnicsa que trabaja en el Patronato de Recaudación Provincial, la situación es más crítica, si cabe. Lleva 25 años como vigilante de seguridad, 14 de ellos en Prosetecnisa, y 8 de ellos en la sede del Patronato en Marbella.

A sus 60 años, soltero y sin hijos, José Herminio vive de alquiler: "Ya debo tres meses a mi casero, que cuenta con el pago del alquiler para vivir. No puedo seguir así, llevo dos meses de baja, cobrando 800 euros, pero me han citado esta semana para ir al tribunal de la Seguridad Social porque dicen que ya no puedo seguir más de baja. Voy a tener que reincorporarme a mi trabajo sin cobrar nada. Me veo yendo a un comedor social para comer, ¿de qué voy a vivir?", se pregunta desesperado.

"Los pequeños ahorros que tenía se han acabado, he vendido incluso un par de cadenas de oro que tenía para poder comer pero ya no me queda nada. La familia me ha ayudado pero también tienen sus problemas y no puedo depender siempre de ellos. Estoy desesperado, no aguanto más", añade.

"Si no me quieren que me despidan para tener derecho a paro un tiempo y buscar otro trabajo, pero no puedo seguir trabajando sin cobrar, no puedo seguir viviendo de pedir favores".

No antes de un mes

Fuentes de la Diputación de Málaga, de la que depende el Patronato de Recaudación Provincial, han explicado a La Opinión de Málaga que trabajan con dos tipos de trabajadores de seguridad: los auxiliares que prestan servicio en la veintena de oficinas que la entidad tiene por la provincia de Málaga, a través de otra empresa, y los vigilantes de seguridad, cuyo servicio se adjudicó a Prosetecnisa, para cubrir tres puestos: en la plaza de la Marina, el PTA y la oficina de Marbella.

Las fuentes explican que el servicio de vigilancia está pagado hasta el mes de octubre porque Prosetecnisa no ha presentado la factura del mes de noviembre. "Hemos estado detrás de ellos para que la presentaran pero la empresa ha desaparecido. En cuanto tuvimos conocimiento de que no estaban pagando a los trabajadores podríamos haber retenido la factura y haberles pagado directamente pero no la han presentado y no hemos localizado a nadie de la empresa".

Las mismas fuentes explican que hasta que no han comprobado que la empresa ha desaparecido no han podido iniciar un nuevo concurso para adjudicar el servicio a otra empresa, que se hará cargo de los trabajadores.

Antes las quejas por el retraso, las fuentes explican que en noviembre contactaron con la empresa para que presentar la factura, pero nadie de Prosetecnisa se presentó. "Nuestra relación es con la empresa, no con los trabajadores. Sabemos que los trabajadores están en una situación delicada, que son buenos trabajadores y vamos a hacer todo lo posible por acelerar el proceso".

Sobre los tiempos del concurso, las fuentes explican que se inició en diciembre y en medio han tenido que hacer frente al cierre del año y esperar a que se aprobaran los presupuestos de 2023 pues ya no lo podían incluir en las partidas de 2022.

Con los plazos administrativos legales, el patronato no prevé resolver esta situación antes de un mes. "Lo ideal sería que la empresa nos autorizara a pagar el importe de las facturas de noviembre y diciembre directamente a los trabajadores pero no tenemos forma de localizarla ni se pone en contacto con nosotros".

El Patronato insiste en que va a seguir contando con los tres vigilantes de seguridad: "Vamos a hacer todo lo posible por acelerar el proceso y solucionar la situación de los trabajadores cuanto antes".