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Medio Ambiente

La oposición crece en Antequera: más de 2000 alegaciones contra la planta de hidrógeno verde La Joya H2

Vecinos, colectivos y el Ayuntamiento de Antequera se oponen a la construcción de una planta de hidrógeno verde, alertando sobre sus posibles impactos ambientales y en la salud

Planta de hidrógeno verde

Planta de hidrógeno verde / Pixabay

Alejandro González

Alejandro González

Málaga

La oposición a la planta de hidrógeno verde La Joya H2 no deja de crecer en el sur de El Torcal de Antequera. El proyecto, promovido por la empresa Sirocco Hydrogen 2, ya ha provocado la presentación de más de 2.000 alegaciones por parte de vecinos, colectivos y asociaciones, a las que se ha sumado también el Ayuntamiento de Antequera.

La contestación social se ha intensificado en las últimas semanas ante una iniciativa que prevé levantar una planta de producción de hidrógeno verde y combustibles sintéticos en un entorno de alto valor ambiental. Los detractores del proyecto alertan de sus posibles efectos sobre el paisaje, los recursos hídricos, la salud de la población y la economía local.

Oposición creciente a la instalación de la planta

El punto de inflexión llegó el pasado 28 de febrero, durante una reunión informativa celebrada en la pedanía de La Joya y convocada por la Plataforma por la Protección de la Zona Sur del Torcal y la Asociación Valle Natural Río Grande. En ese encuentro participaron vecinos, agricultores, representantes municipales y técnicos, que expusieron su preocupación por las consecuencias que, a su juicio, podría tener la implantación de esta industria en la zona.

Málaga construye su propio valle de hidrógeno verde con cuatro plantas.

La producción de hidrógeno verde se abastece, entre otros recursos, de agua, energía solar y eólica. / L.O

Una macroplanta en suelo rural

Según los datos difundidos por los colectivos contrarios al proyecto, la planta tendría una potencia de 250 megavatios y ocuparía unas 542 hectáreas de suelo rural. A ello habría que añadir otras 400 hectáreas vinculadas a las infraestructuras energéticas asociadas, entre ellas instalaciones solares y eólicas, subestaciones eléctricas, sistemas de almacenamiento, un hidrogenoducto y una red de tuberías de 48 kilómetros para la captación y vertido de agua.

Ese volumen de actuación ha disparado la inquietud entre los residentes, que consideran que la instalación supondría una transformación profunda de un territorio marcado por su valor natural y su vinculación a la agricultura, la ganadería y el turismo rural.

Temor por la contaminación y el agua

Uno de los principales argumentos de la oposición se centra en las emisiones atmosféricas que podría generar la planta. Los vecinos alertan de la posible liberación de óxidos de nitrógeno, amoníaco, dióxido de azufre y partículas en suspensión, con el consiguiente riesgo para la calidad del aire en los núcleos cercanos.

A ello suman la especial orografía de la zona, que podría favorecer la acumulación de contaminantes y la formación de una especie de “boina” sobre las áreas habitadas, con efectos tanto sobre la salud como sobre la biodiversidad del entorno de El Torcal.

El otro gran foco de preocupación está en el agua. El proyecto contempla una doble tubería desde la EDAR del Guadalhorce, pero los colectivos vecinales consideran que esa medida no despeja las dudas sobre la presión que podría sufrir un sistema ya condicionado por el estrés hídrico. Temen que cualquier afección sobre los acuíferos acabe repercutiendo en la actividad agrícola, ganadera y económica de la comarca.

El Ayuntamiento de Antequera también presenta alegaciones

La oposición al proyecto no se limita al movimiento vecinal. El pasado 3 de marzo, representantes de la Plataforma Zona Sur del Torcal mantuvieron una reunión con el alcalde de Antequera, Manolo Barón, y miembros del equipo de gobierno, que confirmaron que el Consistorio ya había registrado alegaciones contra la iniciativa.

Según trasladó el Ayuntamiento, el proyecto presentaría posibles incompatibilidades con el PGOU, además de afecciones urbanísticas y ambientales y conflictos con las figuras de protección existentes en la zona. El alcalde expresó además la disposición municipal a defender los intereses del municipio incluso por la vía contencioso-administrativa si fuese necesario.

Defensa del territorio

Los colectivos ciudadanos sostienen que la instalación de una industria de estas características resulta incompatible con el modelo de desarrollo del sur del Torcal. A su juicio, la planta amenaza el equilibrio ambiental de la zona y pone en riesgo el modo de vida de muchas familias vinculadas al campo y al turismo rural.

Con más de 2.000 alegaciones ya presentadas, la contestación al proyecto La Joya H2 se consolida en Antequera como un frente vecinal e institucional que exige revisar a fondo la viabilidad de una actuación que consideran lesiva para el territorio.

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