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Tribunales

Piden 19 años de prisión al joven acusado de matar a martillazos a un sintecho en Antequera

La Fiscalía califica el crimen como un asesinato alevoso agravado por aporofobia por el «desprecio» que el investigado sentía por la condición de sin hogar de la víctima

Soportal en el que fue asesinado Miguel Ángel.

Soportal en el que fue asesinado Miguel Ángel. / L. O.

Málaga

La Fiscalía pide 19 años de prisión para el joven acusado de matar a martillazos a un hombre sin hogar en Antequera al que atacó mientras dormía en la calle. El ministerio fiscal califica los hechos como un asesinato con alevosía con la agravante de actuar por motivos discriminatorios, concretamente por aporofobia, término con el que se conoce el rechazo a las personas pobres o desfavorecida, y la atenuante de confesión.

Además de la pena de cárcel, propone para el procesado una libertad vigilada que incluya la asistencia a programas de sensibilización en materia de igualdad, especialmente en relación con el trato digno a las personas sin hogar, además de una indemnización de 20.000 euros a cada uno de los tres hermanos de Miguel Ángel, que tenía 51 años.

«Le propinó varios golpes en el rostro y se dio a la fuga»

Los hechos ocurrieron la madrugada del 13 de febrero de 2023, aunque las conclusiones provisionales de la fiscal recuerdan que el acusado, entonces de 19 años, había agredido la noche anterior a la víctima «sin más motivo ni razón que el desprecio que sentía hacia su condición de persona sin hogar». Este primer incidente, que se instruye en otro procedimiento que también implica a otras personas que acompañaban al presunto asesino, se produjo en la misma zona de soportales de la plaza Fernández Viagas, en el céntrico entorno de San Francisco, donde el joven sabía que pernoctaba la víctima.

«Aprovechando que dormía, le propinó varios golpes en el rostro y se dio a la fuga», asegura el escrito antes de subrayar que el acusado era consciente de que la situación de exclusión y vulnerabilidad de Miguel Ángel, así como su escasa corpulencia, le impediría defenderse de forma eficaz ni denunciar los hechos.

La agresión mortal llegó la noche siguiente. El ministerio fiscal insiste en que el acusado, a sabiendas de la exclusión social de la víctima, de que se encontraba desvalida en la misma zona y con la intención de «dar rienda suelta a sus deseos de acabar con su vida», cogió en su casa un martillo de cabeza irregular y empuñadura de madera y se dirigió a los soportales donde sabía que encontraría a Miguel Ángel: «Entre las tres y las cuatro de la madrugada, movido por el desprecio que su condición le generaba y aprovechando que Miguel Ángel dormía acostado bocabajo en su saco de dormir, la emprendió inadvertida y violentamente a golpes con este, propinándole varios en la cabeza con el martillo y varias patadas en la cara y resto del cuerpo, fundamentalmente en el tórax».

Confesó el crimen

La Fiscalía recalca que el ataque ocurrió la madrugada de un lunes a domingo, en pleno invierno, y que el hecho de que el acusado dejara a la víctima en una situación parecida a la que lo encontró provocó que nadie se percatara de la agresión, de la posterior agonía y del fallecimiento de Miguel Ángel hasta la mañana siguiente. Sobre las 13.30 horas de ese día, cuando la Policía Nacional ya investigaba el caso, el acusado llamó a la Comisaría de Antequera para confesar el crimen. Los investigadores fueron a su casa y allí les entregó voluntariamente el martillo y ropas manchadas con sangre que guardaba en su habitación. Desde entonces está en prisión.

Lesiones

La acusación pública enumera 24 heridas contusas, once hematomas y cuatro erosiones, las más graves en la cabeza y en el tórax. La causa principal de la muerte fue el politraumatismo traumático craneoencefálico severo y el inmediato edema cerebral causado por las hemorragias cerebrales. La víctima también presentaba fracturas costales que le provocaron «una insuficiencia respiratoria aguda traumática que dificulta el proceso de respiración normal» y lesiones compatibles con pisotones en la cara.

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