El tesorero y senador del PP, Luis Bárcenas, presentó ayer su dimisión, de mutuo acuerdo con el presidente del PP, Mariano Rajoy, tras un encuentro que ambos mantuvieron durante la reunión del comité ejecutivo del partido.

Bárcenas argumentó que ha tomado esta decisión porque ya ha podido declarar ante el juez instructor del ´caso Gürtel´ en el Tribunal Supremo, Francisco Monterde, que le citó la semana pasada como imputado provisional por un presunto delito fiscal y otro de cohecho.

"Una vez que se ha producido la circunstancia de haber podido prestar declaración voluntaria ante la Sala 2ª del Tribunal Supremo y aportar las pruebas que a mi juicio demuestran suficientemente mi inocencia en los hechos que, presuntamente, se me imputan, he tomado, por lealtad al PP y a su presidente y de común acuerdo con él, la decisión de renunciar a la responsabilidad de tesorero nacional del PP, hasta que, definitivamente, quede acreditada mi inocencia ante los Tribunales de Justicia", afirmó en un comunicado.

Hace dos semanas, Bárcenas ya trasladó a Rajoy su intención de dejar la Tesorería del PP si el juez le imputaba.

Mientras tanto, según recogía ayer el PP en otro comunicado, el partido confía en la inocencia del senador y considera su renuncia como "transitoria", hasta que "quede acreditada su inocencia". Así, nadie le va a sustituir al frente de la Tesorería y tampoco va a ser suspendido de militancia. También va a mantener su escaño en el Senado.

Fuentes jurídicas señalaron ayer que el juez Monterde podría comunicar en los próximos días e incluso esta misma semana si solicita al Senado el suplicatorio de Bárcenas. Esa posibilidad es también una de las tesis que manejan los dirigentes populares, que desde un primer momento han dejado claro que quieren que el caso se resuelva cuanto antes y a ser posible antes de las vacaciones de verano.

Campaña. Mientras, Rajoy denunció ayer ante el comité ejecutivo del partido, horas antes de conocerse la renuncia de Bárcenas, la "campaña brutal" que se ha puesto en marcha contra su formación, que achacó a la buena situación por la que atraviesa el PP. Además, defendió la presunción de inocencia de los cargos implicados en el ´caso Gürtel´ y apeló a la prudencia.

Consideró que las críticas que está sufriendo el PP se deben a que les va "muy bien", hecho por el que sus rivales políticos se han decidido a lanzar "una campaña brutal en la que colaboran algunos funcionarios".

El líder popular hizo referencia a la victoria de su formación en las elecciones europeas y gallegas y a la última encuesta del CIS, que da una ventaja de 1,2 puntos al PP sobre el PSOE. "El balance se mide en votos y en ese aspecto es muy positivo", afirmó.