La renuncia del tesorero del PP, Luis Bárcenas, se ha producido en medio de un clima de división dentro del PP: el presidente del partido, Mariano Rajoy, le ha apoyado en todo momento, mientras que las bases y algunos dirigentes han presionado para que se marchara.

Bárcenas siempre ha contado con el respaldo de Ana Mato, Javier Arenas y Mariano Rajoy, mientras que María Dolores de Cospedal, Esteban González-Pons y las bases del partido querían que se fuera.

Sobre la conveniencia de que Bárcenas se fuera se expresaron el diputado Vicente Martínez-Pujalte, quien en su día le invitó a reflexionar sobre su continuidad y ayer estimó que su decisión es buena para el partido, y el presidente del PP vasco, Antonio Basagoiti, quien dijo que él habría dimitido en su lugar.

También el consejero madrileño de Hacienda, Antonio Beteta, consideró un error que el tesorero se enrocase en su puesto.

Tras conocer la decisión, el ministro de Fomento, José Blanco, se preguntó ayer por qué ha dimitido Bárcenas por su presunta implicación en el ´caso Gürtel´ si según insisten él y su partido "no hay nada".

Desde el PSOE, el responsable de Ciudades y Política Municipal, Antonio Hernando, señaló que a Bárcenas "le ha dimitido" el Tribunal Supremo porque "el señor Rajoy ha sido incapaz de echarle", mientras que el portavoz parlamentario socialista, José Antonio Alonso, exigió a Rajoy que explique "qué está pasando ahí con la corrupción".