26 de junio de 2013
26.06.2013
Asesinó al violador

La madre de la joven violada en Alicante elude la cárcel

La Audiencia Provincial considera que puede estar en libertad hasta que el Gobierno decida si la indulta

26.06.2013 | 14:49

La Audiencia ha paralizado esta mañana el ingreso en prisión de la vecina de Benjúzar que quemó al violador de su hija, hasta que el Consejo de Ministros decida si le concede o no el indulto solicitado hace unas semanas después de que denegara el primero. La sala considera que no hay riesgo de que María del Carmen García delinca hasta que se decida si se le concede o no la medida de gracia. Miles de firmas de la ciudadanía han apoyado esta petición.

El auto ha sido dictado hoy por la sección séptima de la Audiencia de Alicante, con sede en Elche, y dado a conocer a los periodistas por el abogado de esta mujer, Joaquín Galant, quien en ese momento estaba en su despacho de la capital alicantina junto a la condenada, María del Carmen García, y la hija de ésta.

La nueva petición de indulto, que ya tramita el Ministerio de Justicia, subraya las secuelas psicológicas que causó para la mujer la violación de su hija.

"María del Carmen, después de haber pasado desde el 14 de junio de 2005 hasta el 23 de junio en Fontcalent después de siete años y estando bajo tratamiento psiquiátrico y gracias a ello con estándares de vida bastante normalizados y reinsertada socialmente en su entorno familiar y vecinal, espera intranquila la decisión del Consejo de Ministros para obtener su gracia del indulto por unos hechos y circunstancias que ella nunca inició", subraya el letrado.

"La causa delictiva desencadenante del sufrimiento y enfermedad mental de María del Carmen García Espinosa comienza el 17 de octubre de 1998" con la violación de su hija de 13 años, relata el nuevo escrito de indulto que el abogado Joaquín Galant ha presentado al Gobierno. El letrado recuerda que hasta que no llegó la sentencia en octubre de 2001, la familia pasó más de tres años "de insidias, injurias e insultos" en los que los allegados al violador ponían en duda la veracidad de la denuncia.

Según el escrito de Galant, tras la violación "Mari Carmen se convierte en una enferma mental incurable". La madre tuvo que recluirse en su casa tras la violación, se mudaron de domicilio y la hija tuvo que cambiar de colegio, mientras recibían amenazas de que el violador las iba a cortar el cuello cuando saliera de la cárcel. En este sentido reitera, que la mujer sufrió "una explosión mental" al ver por la calle al agresor sexual que creía en prisión y fue a enfrentarse con él.

Según el escrito, la mujer utiliza la botella de gasolina porque es la única arma cercana que tiene en ese momento cuando se lo encuentra en la parada del autobús. Aunque el letrado sostiene que no quiere cuestionar la sentencia, en la nueva petición de indulto se incide en que la condenada tenía las facultades volitivas disminuidas y mediatizadas por el estímulo externo de haberse encontrado al agresor. "Si creemos en lo que nos dicen los psiquiatras y contrastamos sus criterios también procedería el indulto", asevera.

La petición de indulto se adhiere a la presentada hace dos semanas por una veintena de asociaciones de Alicante, coordinados por la Plataforma Feminista.

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