En el Ministerio de Educación y Cultura, que dirige José Ignacio Wert, todavía no se han enterado de que el beato, filósofo, escritor y misionero Ramon Llull falleció en el año 1315. Entre los asesores del ministro Wert hay quien cree que el místico y teólogo mallorquín es inmortal y lleva más de 700 años cobrando un sueldo público. La escena, por muy rocambolesca que parezca, es del todo verídica. En la cátedra Ramon Llull de la Universidad de Baleares (UIB) se recibió una llamada, hace varias semanas, de una asesora del mismísimo ministro. La información que le pedía dejó helado y sin habla al interlocutor de la colaboradora ministerial: "¿Qué sueldo cobra el señor Ramon Llull por dirigir la cátedra que lleva su nombre?", soltó la asesora del ministro José Ignacio Wert.

Tuvieron que explicarle que el director de la cátedra no se llama Ramon Llull, aunque decidieron no perder el tiempo en informar a la asesora ministerial sobre la dimensión histórica y cultural de Ramon Llull y declinaron comentarle que el ilustre mallorquín falleció hace nada más y nada menos que 698 años. Lo más seguro es que ya no cobre nómina de ningún organismo público. La asesora de José Ignacio Wert estaba realizando una recopilación de datos laborales para un estudio sobre este tipo de organismos en las universidades españolas y, lo más probable, es que no cayó en que el tal Ramon Llull era el beato e intelectual y mallorquín, además de uno de los padres del catalán.

La historia del patinazo de la asesora del ministro Wert con Ramon Llull corrió como la espuma en el campus de la UIB y ha sido objeto de jocosos comentarios por parte de estudiantes y profesores, que no daban crédito al escaso nivel de la asesora ministerial.