08 de enero de 2014
08.01.2014
Imputación de la Infanta

Castro duda del préstamo del Rey a la Infanta

No investigará la entrega de 1.200.000 euros para el palacete de Barcelona al haber prescrito un posible delito

08.01.2014 | 10:05

El juez José Castro no está seguro, y así lo expresa en el auto de imputación de la Infanta Cristina, que la operación por la que el Rey entregó a su hija 1.200.000 euros para que pudiera comprar el palacete de Barcelona fuera un préstamo personal, como se señaló en el acta notarial, y no una donación o un regalo. Si no fue un préstamo, la Infanta debía pagar una elevada cuota tributaria y no lo hizo. Y aunque existen dudas sobre esta operación, el juez no tiene intención de continuar investigando, porque el posible delito fiscal ya estaría prescrito.

Castro responde así a un escrito del fiscal Horrach, en el que señalaba que esta operación entre padre e hija no debía ser objeto de investigación, pues el posible delito estaría prescrito. El magistrado dice que es "natural y frecuente" que un padre ayude a su hija en la financiación de la compra de la casa. Pero "quizá no sea tan frecuente su elevado importe, de 1.200.000 euros" que el Rey le prestó a su hija, si bien el magistrado aclara que la cifra va en función de las "posibilidades económicas del prestamista y las necesidades financieras de la prestataria". Sin embargo, el juez señala que ya no es tan habitual que un préstamo entre dos familiares, que suele destacar por las "condiciones ventajosas y flexibles", se documente en una escritura pública ante un notario, cuando esta formalidad no es necesaria.

Lo que ya no entiende el juez es que esta misma formalidad no se lleve a cabo cuando se devuelve el dinero, ya que en este caso ni siquiera aparece un apunte bancario que refleje que la Infanta ha ido cumpliendo las condiciones del préstamo. El juez sospecha que si no se ha documentado esta devolución, se debe a que el dinero se ha devuelto en metálico. Si fuera así, el dinero se entregó en el propio Palacio de la Zarzuela y la Infanta se habría visto obligada a trasladar importantes sumas de dinero en metálico. Es por ello por lo que el juez pone en duda que se tratara de un préstamo sin intereses, sino que detrás se está maquillando una donación de padre a hija, una operación por la que la Infanta estaría obligada a pagar unos impuestos muy elevados y no lo ha hecho. Castro cree que tampoco es casual que el experto que aconsejó que el préstamo del Rey a su hija se documentara de esta forma es un alto funcionario del Estado, que casualmente es el mismo que elaboraba las declaraciones de renta de la infanta Cristina, en las que en ningún momento se señala que la duquesa de Palma hubiera recibido esta elevada cifra económica como una donación personal de su padre, sino que era un préstamo sin intereses, que debía ir devolviendo en cómodos plazos.

Por otra parte, el magistrado, ante las consecuencias institucionales que tendrá esta decisión, asegura en su extenso auto que la imputación de la hija del monarca por delito fiscal y blanqueo de dinero, en ningún caso "hará tambalear los pilares del Estado de Derecho, sino más bien todo lo contrario".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook