09 de enero de 2014
09.01.2014
Operación policial

El jefe de comunicación de Interior dimite por la filtración

Díaz destaca su "lealtad" tras la información que permitió a los detenidos ocultar datos y que investiga la Fiscalía

09.01.2014 | 22:56

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha aceptado la dimisión que su director de Comunicación, Alberto Gimeno, presentó este jueves tras el "error" en su departamento al emitir antes del inicio de una operación contra ETA una nota de prensa y un tuit que anunciaba varias detenciones.

Jorge Fernández Díaz ha destacado la "profesionalidad, lealtad y sentido del deber" de Alberto Gimeno durante los años en los que ha dirigido el área de Comunicación del Ministerio del Interior, según ha informado este departamento.

Alberto Gimeno puso ayer su cargo a disposición de los responsables del departamento después de que el miércoles se informara de la detención de los interlocutores de los presos de ETA antes de que se produjeran los arrestos.

Esa anticipación provocó el malestar de los agentes que formaban el operativo que incluso pudo afectar al resultado de la misma porque los detenidos tuvieron tiempo de ocultar pruebas.

El Ministerio del Interior achacó ester jueves a un "error humano" la información que ayer transmitió sobre las detenciones de la Guardia Civil en el País Vasco y Navarra antes de que los agentes practicaran los arrestos.

Fuentes conocedoras de lo sucedido han señalado a Efe que esta es la explicación que ha dado Interior después de que la Fiscalía de la Audiencia Nacional haya pedido un informe al departamento que dirige Jorge Fernández Díaz para que explique lo ocurrido en relación a la filtración anticipada de la operación contra el grupo de interlocutores de los presos de ETA.

Fuentes fiscales han informado de que el departamento que dirige Javier Zaragoza ha abierto diligencias informativas para estudiar si los hechos tienen relevancia penal y, para ello, se ha solicitado ese informe a Interior aunque desde la Fiscalía se cree que todo apunta a un error.

Si finalmente se trata de un error, los hechos no revestirían relevancia penal, por lo que previsiblemente se acabará archivando este asunto.

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