17 de abril de 2015
17.04.2015
Alerta medioambiental

El capitán del buque: "Fue un error sacarlo del puerto"

Igor Dorofieyev denuncia que a su barco "lo dejaron morir" - La mancha de fuel se aleja de las Islas Canarias

17.04.2015 | 15:56

El capitán del pesquero ruso "Oleg Naydenov", Igor Dorofieyev, ha calificado este viernes de "error muy grave" la decisión de la Capitanía Marítima de Las Palmas de remolcar fuera del puerto a su barco tras sufrir un incendio a bordo, porque cree que con ello "lo dejaron morir" en alta mar.

El capitán del barco que se hundió la noche del martes 15 millas al sur de Maspalomas (Gran Canaria) ha declarado esta mañana durante casi dos horas ante la Fiscalía de Las Palmas, en las diligencias abiertas de oficio por presuntos delitos contra el medio ambiente.

Al término de su declaración, el letrado del marino ruso, Luis Cuyás, ha aclarado que su cliente no está imputado en delito alguno y ha dicho que su testimonio ante el fiscal Carlos Seijo ha discurrido como "estaba previsto", aunque ha declinado revelar nada sobre la misma.

El capitán del pesquero y su armador, que ha preferido no identificarse ante la prensa, se han quejado de falta de información por parte de las autoridades españolas.

Dorofieyev ha denunciado que "nadie intentara apagar el incendio y salvar el barco" una vez que este fue remolcado fuera de los muelles del puerto de Las Palmas de Gran Canaria, y que por ello entiende grave la decisión de sacar el buque fuera de la bahía.

En cuanto a la causa del incendio ha dicho que se originó en la sala de máquinas, aunque desconoce los motivos.

El capitán ha señalado que desde que se llevaron el barco a alta mar, la madrugada del sábado al domingo, no ha recibido "ninguna información oficial sobre el estado del buque y dónde se encuentra", y que solo sabe lo que ha leído en la prensa española.

En la misma línea, ha lamentado no disponer "hasta el día de hoy" de "información oficial de que el barco se ha hundido".

Dorofieyev ha explicado que, cuando comenzó el incendio, el pasado sábado, le obligaron a abandonar el buque y le situaron en una zona restringida, donde no se le dio información ni se le preguntó nada acerca de las decisiones a adoptar.

El armador del buque, que ha viajado a Canarias, ha informado de que ha solicitado a la Autoridad Portuaria de Las Palmas los documentos oficiales que certifican el hundimiento de su barco para poder seguir el procedimiento pertinente en su país.

La mancha de fuel se aleja

El intenso viento del norte que sopla estos días en Canarias sigue alejando de las islas la mancha de fuel provocada por el hundimiento del pesquero Oleg Naydenov, pero provoca unas condiciones en la mar que impiden a los buques anticontaminación recoger el vertido.

Salvamento Marítimo sigue concentrando medios al sur de Gran Canaria para vigilar la evolución de la mancha, que ya se ha alejado 60 kilómetros de las islas, en un dispositivo al que se incorporará mañana un segundo buque anticontaminación movilizado desde Cádiz, el Luz del Mar, que sumará fuerzas con el Miguel de Cervantes.

En estos momentos, sopla en esa zona del Atlántico un viento de 25 nudos (46 km/h, fuerza 6), con olas de dos metros, un panorama que no se espera que cambie en los próximos días. En esas condiciones, los barcos anticontaminación siguen sin poder empezar a recoger el fuel, han confirmado a Efe fuentes de Salvamento.

Sin embargo, sí han comprobado sobre el mismo lugar del hundimiento que el Oleg Naydenov sigue perdiendo fuel, por lo que el objetivo del Ministerio de Fomento es conseguir un robot submarino con capacidad de bajar a 2.400 metros de profundidad e inspeccionar el estado del barco, que llevaba en sus tanques 1.409 toneladas de combustible cuando se incendió su sala de máquinas.

La ministra ya adelantó ayer que, si técnicamente es posible y ello no comporta arriesgar vidas, el primer objetivo de las autoridades es extraer del barco el combustible que aún le quede, como están reclamando insistentemente los grupos ecologistas.

La División de Robótica y Oceanografía de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria ha aportado hoy imágenes de satélite que revelan que, desde el naufragio, la mancha se ha desplazado unos 32 kilómetros en dirección suroeste, alejándose de la costa.

La primera "víctima" del vertido, la tortuga boba que fue recogida de la misma mancha del naufragio por la Guardia Civil el miércoles, ya se ha recuperado y será devuelta al mar el lunes. Sin embargo, en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Gran Canaria auguran que no será el único animal afectado por el fuel y temen por lo que estarán pasando las aves marinas.

Desde Bruselas, la Comisión Europea ha ofrecido a España la ayuda de dos buques anticontaminación, uno que se encuentra en Sines (Portugal) y otro que está en Algeciras (Cádiz). El Gobierno ha respondido que por ahora no los necesita, pero sí ha solicitado a la UE que le suministre imágenes por satélite del pesquero.

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