07 de febrero de 2019
07.02.2019
En las costas españolas

La inmigración dejó 1.064 muertos y desaparecidos el año pasado

07.02.2019 | 12:35

La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía ha contabilizado 1.064 inmigrantes muertos y desaparecidos en la denominada Frontera Sur española durante 2018, una cifra que supone cuatro veces más que el año anterior y el mismo número que la suma de los últimos cinco años.

Las muertes certificadas por la asociación fueron 499 y las desapariciones 565 y, según sus datos, ocurrieron entre las costas andaluzas, Ceuta, Melilla, Baleares, Canarias y el Levante español, zonas a las que llegaron 64.120 inmigrantes, más del doble que el año pasado y el número más alto desde que existen registros.

Este "coste altísimo de vidas humanas" es "inaceptable" en una democracia, según los responsables de la asociación, que han lamentado las políticas "criminales" del Gobierno del PSOE con los inmigrantes, así como la "contaminación" de los partidos políticos tradicionales del discurso xenófobo de la "extrema derecha" de Vox.

Esta "cifra horrible" de fallecidos solo fue superada en 30 años de migración en 2006 con la "crisis de los cayucos", según han resaltado Carlos Arce, coordinador del área de Migraciones de la asociación, quien ha criticado que "el caos, la falta de recursos y la improvisación han provocado gravísimas violaciones de los derechos humanos".

Con este número de muertes y desapariciones, más que todos los asesinatos provocados durante décadas por ETA, "cómo es posible que nadie diga nada, ni nadie actúe, ni haya condolencias ni una investigación para ver cómo se puede evitar", ha resaltado Rafael Lara, del equipo Frontera Sur de la asociación.

Las únicas soluciones para este drama, según aseguran, es el establecimiento de vías legales y seguras para la entrada de los inmigrantes y la reacción de una ciudadanía que no tolere como normal esta "barbarie", igual que ocurrió con ETA tras varios años de actividad terrorista.

Respecto a las entradas de inmigrantes, la mayoría son personas de origen subsahariano, para las que España es solo un país de tránsito hacia Europa, han explicado los miembros de Pro Derechos Humanos, quienes consideran que el Gobierno de Pedro Sánchez "ha continuado las políticas inhumanas que provocan un enorme sufrimiento y centenares de muertos en nuestras costas".

En 2018, el número de personas que han logrado alcanzar suelo español fue de 64.120, de las que 57.537 lo han hecho por vía marítima, la gran mayoría a las costas andaluzas, con 51.711 personas.

Estas personas "ni siquiera llegarían a completar el aforo del Estadio Santiago Bernabéu. ¿Qué son 64.120 personas para un país de 46 millones de habitantes y cuarta economía de la eurozona? Es una cifra perfectamente gestionable que en nada se parece a una invasión. Tenemos una invasión del 0,1 %", han denunciado.

Por ello, han reprochado el "infundado" discurso alarmista que alimentan determinados políticos "en busca de réditos electorales".

Para Pro Derechos Humanos, el aumento de inmigrantes este año se debe al cierre de las rutas del Este y Centro del Mediterráneo "por los vergonzosos acuerdos de la UE con Libia y Turquía", lo que ha provocado que en la frontera meridional de Europa desciendan el 90 % en los flujos migratorios, de 1.015.078 personas en 2015 a 116.295 en 2018.

A este cierre de rutas, se suma "la grave crisis social, económica y política que atraviesa Marruecos, que provoca la huida de miles de jóvenes", según la asociación, quien critica que el incremento se había anunciado a principio de 2018 y, sin embargo, no se pusieron medios para evitar el "trato indigno" dispensado.

Además, han denunciado "gravísimas vulneraciones a la infancia migrante, que supone un 11 % del total de llegadas", con menores atados con bridas o durmiendo en las cubiertas de los barcos.

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