02 de noviembre de 2020
02.11.2020
La Opinión de Málaga
Procés

Madí tenía gran capacidad de influencia en la consellería de Interior

El exalto cargo de CDC previó que Buch "las pasaría putas" y avisó a Sàmper de su poder

02.11.2020 | 22:36
David Madí.

La Guardia Civil sostiene que el exalto cargo de CDC y empresario David Madí mostraba tener una gran capacidad de influencia en la consellería de Interior, donde previó que Miquel Buch "las pasaría putas" y habría que "ayudarle mucho" y avisó a su sucesor, Miquel Sàmper, de que todo el equipo era suyo.

Así lo apunta el instituto armado en los informes remitidos al titular del juzgado de instrucción número 1 de Barcelona en la causa sobre supuesto desvío de fondos públicos para costear los gastos de Carles Puigdemont en Waterloo, por la que Madí fue detenido la semana pasada junto a otros miembros del "estado mayor" del procés, como el exconseller de ERC Xavier Vendrell y el empresario Oriol Soler.

Según consta en el sumario del caso, al que ha tenido acceso Efe, Madí, que abandonó la política en 2010, mostraba en sus conversaciones un gran conocimiento de los entresijos de la consellería de Interior y daba a entender que tenía a gente de su confianza en el departamento.

Por ejemplo, el 5 de septiembre de este año, en una conversación con Brauli Duart (que había sido número 2 de Interior con Miquel Buch hasta su destitución el 3 de septiembre), le comentó que el nuevo responsable de la consellería, Miquel Sàmper, tenía en contra a los expresidentes Artur Mas y Carles Puigdemont, al exlíder de la ANC Jordi Sànchez y a él mismo y que "el día que se acabe esto, hay una avioneta directa a Guantánamo".

No obstante, reconocía que en los próximos seis meses -el tiempo aproximado que le quedaba a la legislatura catalana antes de las elecciones previstas para febrero- había que entenderse con Sàmper, aunque no tuviera ni idea, por lo que le dijo que no tenía que hacer nada hasta que no hablase con él.

Madí pidió a Duart que hablara con Sàmper para advertirle de que si perdía la red de su apoyo "estará solo delante del peligro y durará menos que un caramelo en la puerta de un colegio".

De hecho, Madí llamó a Sàmper el 3 de septiembre pasado, tras ser designado conseller, le felicitó por el nombramiento, le dijo que estaba muy preocupado por los cambios que se iban a hacer y le avisó de que todo el equipo que había en el departamento era suyo.

La Guardia Civil también detalla al juez la conversación que Madí mantuvo el 14 de abril de 2018 con el exresponsable de política internacional de CDC Víctor Terradellas, unas palabras que propiciaron que se abriera la pieza separada por la que la semana pasada el instituto armado detuvo a 21 personas, entre ellas Madí, aunque todas han quedado ya en libertad.

En la conversación, días antes de que Buch fuese nombrado por el entonces presidente de la Generalitat Quim Torra como nuevo conseller de Interior tras la etapa del 155, Madí aseguró que el nuevo responsable del departamento "las pasará putas", a lo que Terradellas contestó que "a éste se le tendrá que ayudar un poco".

Acto seguido retomó la palabra Madí, que añadió que "se le tendrá que ayudar mucho" y defendió que Buch debía empezar por "contar con el equipo de allí que está clandestino escondido bajo una piedra": "Tienes que hacer una limpieza que no te lo crees porque tienes... hay una cosa minada".

"Minada totalmente, sí, sí", responde Terradellas. "Pero quiero decir, espectacular. Han ido allí a destruir", prosiguió Madí, que creía que Buch "tiene que cortar cabezas".

En su escrito, la Guardia Civil subraya que "la relevancia de Víctor Terradellas y de David Madí es tal" que comentan que tendrán que ayudar a Buch, que accedió al cargo el 2 de junio de 2018, unas dos semanas después de la conversación.

Además, resalta que, tras la detención de Terradellas en mayo de 2018 -en la causa principal sobre el supuesto desvío de fondos públicos para entidades a afines a CDC-, le incautaron una libreta en que tenía anotada una lista de agentes de los Mossos, entre ellos algunos mandos, en que detallaba aspectos como su ideología política u orientación sexual.

Precisamente este lunes la Audiencia de Barcelona ha ordenado investigar si estas anotaciones pueden comportar un delito de revelación de secretos y deslealtad profesional.

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