El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha pedido no banalizar los delitos de odio por que un joven haya denunciado falsamente haber sufrido una agresión homófoba en Madrid y estima que no debe dimitir por las manifestaciones que ha realizado sobre estos hechos.

El joven de 20 años que denunció haber sufrido una agresión homófoba el pasado domingo en el barrio madrileño de Malasaña por parte de ocho encapuchados reconoció ayer miércoles ante la Policía que las heridas fueron consentidas mientras mantenía relaciones con otra persona.

En declaraciones a los periodistas este jueves tras inaugurar un cuartel de la Guardia Civil en Villalbilla (Madrid), Grande-Marlaska ha negado que se hubiera "guardado" la información.

El joven que denunció una agresión homófoba en el barrio madrileño de Malasaña confiesa que se lo inventó Agencia ATLAS | Foto: EFE

"Evidentemente, me enteré ayer a media tarde, cuando declaró el denunciante sobre los hechos, que modificó su declaración, y buena prueba de ello es que inmediatamente el propio Ministerio del Interior, siendo conocedor de lo que este asunto había atraído a la opinión pública, dio la noticia y expuso lo que había acontecido en el desarrollo de la investigación", ha asegurado.

Sobre la petición de partidos de la oposición de que dimita por este episodio ha dicho: "Yo la única responsabilidad que asumo es la de seguir trabajando, y lo que me preocupa mucho es que, ante un acontecimiento como éste, parece ser que todo el mundo olvida que se han incrementado los delitos de odio en el último año en un diez por ciento".

Y ha añadido: "A mí lo que me parece grave es que banalicemos algo tan importante como estos hechos que nos deberían preocupar a todos, porque implican y determinan un ataque a lo que es la base de una democracia, que son los derechos humanos, las libertades fundamentales y la dignidad de las personas".

Se mantiene la Comisión contra los Delitos de Odio

El Gobierno mantiene la convocatoria mañana, viernes, de la comisión de seguimiento del plan de lucha contra los delitos de odio, que ayer convocó el presidente, Pedro Sánchez, tras una denuncia de una supuesta de agresión homófoba en Madrid, que posteriormente el denunciante reconoció que no había ocurrido.

El joven de 20 años que denunció haber sufrido una agresión homófoba el pasado domingo en el barrio madrileño de Malasaña por parte de ocho encapuchados reconoció ayer miércoles ante la Policía que las heridas fueron consentidas mientras mantenía relaciones con otra persona.

Pese a ello, la portavoz del Ejecutivo de Pedro Sánchez, Isabel Rodríguez, ha anunciado, en declaraciones a los periodistas a su llegada a la Junta de Gobierno de la Federación Española de Municipios y Provincias, que la comisión se mantiene y ha argumentado que, pese a la falsedad de esta denuncia, continúa su preocupación por un "hecho objetivo": el incremento en un 10 % de los delitos de odio.

Isabel Rodríguez, junto a Abel Caballero antes de la reunión de la FEMP. EFE

"Reprochamos las denuncias falsas, que llevarán su cauce y serán así juzgadas, como denuncia falsas, pero eso no impide que veamos la realidad y la dificultad a la que se enfrenta el colectivo LGTBI en un momento en el que estos delitos están incrementándose sustancialmente", ha recalcado Rodríguez.

Preguntada por la petición de dimisión que el PP ha hecho al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, por, según los populares, acusar a otras formaciones políticas de generar odio, Rodríguez ha negado que en nombre del Gobierno se hayan hecho esas acusaciones.

Y ha llamado al PP a "recuperar el espacio de la normalidad institucional" porque ve a su líder, Pablo Casado "desnortado". "Si se va a la anécdota y no a lo importante, es que todavía no ha comprendido este país".

Además, ha señalado que España es "un país libre donde han de mostrarse todas las diversidades de opinión, de orientación sexual, de procedencia y donde no se admite ninguna conducta que desenvoque en un delito" y que "tampoco por parte de los representantes públicos tenemos que asumir ningún tipo discurso de odio".