El Ministerio de Defensa y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) presionaron al menos desde principios de 2018 para que Everis Spain, la filial española de la multinacional tecnológica japonesa NTT Data, 'españolizara' su división de armamento, Everis Aeroespacial y Defensa (Everis AEDE). Se da la circunstancia de que una de las ventas más polémicas que había realizado ese área de la empresa fue la de morteros Alakran a Arabia Saudí, un país al que el Parlamento Europeo y la ONU instaron en diversas resoluciones, al menos desde 2016, a no suministrar armamento por su implicación en el conflicto y las matanzas de civiles en Yemen.

Tanto el Ministerio como el CNI estimaban que la empresa, presidida por el exministro de Defensa del PP Eduardo Serra, debía dar entrada a capital español cuanto antes, ya que se trataba de un sector estratégico en el ámbito de la Defensa tanto para el Estado como para la propia Unión Europea. Así se desprende de las declaraciones de exdirectivos de Everis AEDE ante la justicia como de e-mails aportados en los juicios para dirimir un conflicto laboral en los que participaron dichos directivos, una vez que resultaron despedidos por la compañía que preside Serra cuando trataron de hacerse con el control de la división de armamento, AEDE, supuestamente para 'españolizarla', como se les demandaba.

Entra en escena Morenés

El modo en que sucedieron los hechos que terminaron con el despido del área de la compañía que se quería dejar en manos españolas fue el siguiente: Tras la decisión de la japonesa NTT Data de reclamar que se dejara de vender armamento y satélites, diez de los directivos de Everis AEDE presentaron una oferta de compra (‘carta de intenciones’) de la empresa que dirigían. Para poder garantizar a Everis Spain, presidida por Serra y a NTT Data que la operación era rentable, buscaron un socio inversor español. ¿Cuál? Pues ahí llega el motivo de choque con sus superiores y el segundo exministro del PP que entra en escena: Pedro Morenés. Porque la financiación la buscaron en Amper, la competencia directa de Everis y una compañía que tenía en ese momento como directivo a Morenés quien, por cierto, terminó también presidiéndola.

El movimiento para adquirir la compañía, una prerrogativa que tenían en sus contratos de altos cargos, motivó que Everis decidiera el despido de estos directivos alegando “deslealtad”, además de acusarles de numerosas irregularidades cometidas a lo largo del tiempo en la gestión de la empresa que dirigían, para lo que se aportó numerosa documentación en los juzgados de lo social de Madrid, donde terminó el asunto. Estos despidos, en su mayor parte, fueron declarados improcedentes en esta instancia, estando algunos de ellos pendientes de recurso.

Curiosamente, de los documentos aportados por Serra y su equipo y de las declaraciones escuchadas en el tribunal se detrae que la intención de Everis Spain era 'españolizar' la compañía para seguir facilitando sus relaciones con el Ministerio de Defensa: El presidente de la empresa en España, el ex ministro Serra, se había comprometido a ello personalmente e incluso se había creado un consejo asesor para impulsar la entrada de capital español.

"Muchas reuniones"

Según se desprende de las declaraciones en los juicios, un coronel en la reserva que formaba parte del equipo directivo de Everis AEDE tuvo un papel “preponderante” en todo el proceso, pues participó en las reuniones de este consejo y actuó como “enlace” con Defensa. Según reconoció él mismo, participó en “muchas reuniones” con el Ministerio desde febrero de 2018, cuando todavía estaba al frente del Ejecutivo Mariano Rajoy.

Otro testigo, J.M.G., teniente general del Ejército de Tierra retirado y presidente del consejo asesor en Everis AEDE, explicó que ese organismo tenía dos objetivos: apoyar la estrategia de la compañía e impulsar su españolización, algo que para el Ministerio de Defensa era “fundamental”. “Tanto el CNI como la Dirección General de Armamento demandaban que la decisión política de la compañía quedara en manos españolas, al afectar a las estrategias nacional y de la Unión Europea, en el ámbito de la defensa”, dijo. 

Esta versión es ratificada por un e-mail del director general de Armamento, dependiente del Ministerio de Defensa, fechado el 27 de febrero de 2020 -ya en tiempos del Gobierno de Pedro Sánchez y con Margarita Robles en el ministerio- y enviado al propio Serra, que le pedía ejecutar el movimiento lo más rápido posible, ya que de ello dependía seguir trabajando juntos: “Se valora de forma positiva cualquier plan de acción encaminado a dar cabida a capital español en Everis Aeroespacial y Defensa a la mayor brevedad pues nos gustaría seguir manteniendo a la compañía dentro de la base industrial y tecnológica vinculada a la defensa nacional”.

Una reunión en la sede

En el correo electrónico, remitido solo 15 días antes de que se conociera la intención de compra de la compañía, la Dirección General de Armamento recordaba que cuando la matriz japonesa compró Everis en 2013 -por 559 millones de euros- se entendió que “se adquiría el compromiso” de dar cabida a capital español en AEDE “a través de la posible entrada de un socio industrial [...] Dicho compromiso fue ratificado por el presidente de Everis en la reunión mantenida en la sede de la compañía el pasado 25 de noviembre de 2019”.

Otro de los motivos que motivaron que los directivos de Everis AEDE intentaran hacerse con el control de la compañía, apoyándose en el capital de un socio español, fue la recomendación de la matriz japonesa de dejar de vender armas, “una nueva estrategia” que generó “gran tensión” en el equipo directivo. Así lo reconoció en uno de los juicios el testigo D. L.B., director general de la empresa NTGS, fabricante de Alakrán, y con vinculación laboral con Everis. “La mercantil propietaria de Everis, NTT Data en Japón, era muy sensible a la actividad en el ámbito de la defensa y se estaba en la idea de proceder a la españolización de la compañía”, declaró.

La tormenta interna se inició tras un e-mail de 18 de diciembre de 2019 del jefe de departamento de Estrategia Internacional de NTT Data Corporation en el que indica que Everis, su empresa española debía evitar de tratar con “este tipo de productos/servicios cuasi armamentísticos”, en referencia a la venta de morteros Alakran a Arabia Saudí. Un día después, el CEO de Everis Spain le respondió que el actual equipo directivo estaba “absolutamente de acuerdo con no tratar con este tipo de productos”.

Calibrar la reducción de ingresos

Con su petición, la matriz japonesa recogía el guante lanzado por el Parlamento Europeo y de Naciones Unidas, que en diversas resoluciones aconsejaban no vender armas a Arabia Saudí por su implicación en la matanza de población civil en la guerra de Yemen.

Por otra parte, exmiembros del consejo de administración de Everis AEDE declararon en el curso del procedimiento judicial por sus despidos que “la necesidad y oportunidad” de realizar esta operación venía siendo requerida desde el Ministerio de Defensa de 2017, llegándose a contratar en 2018 a una empresa asesora, Ernst &Young, para realizar una valoración de la compañía.  

Es evidente que el cambio de posición y de estrategia de NTT, más en línea con las directrices de la ONU y la Unión Europea, no gustó a la cúpula directiva de Everis EADE. En un e-mail de fecha 13 de febrero de 2020, el CEO de Everis EADE subrayó que la nueva estrategia de Everis Initiatives “haría necesario reducir los costes de EADE ese año en aproximadamente un 50%, lo que conllevaría la disolución del equipo directivo y el despido de 100 personas, con el coste de indemnizaciones y de reputación que conllevaría”.

22,5 millones

Según los documentos aportados a las causas judiciales que se siguen por el despido de los directivos, el negocio era de más de 100 millones de euros, aunque el beneficio neto en la venta de armas a Arabia Saudí para Everis y su participada fue de 15 millones. A esta cantidad habría que sumar otros ingresos de las firmas Everis AEDE y NTGS, por lo que ambas habrían ganado al menos 22,5 millones de euros.

En el citado e-mail, el CEO ya informa de que dentro del plan de búsqueda de un socio español pedido tanto por el Ministerio de Defensa como por el CNI ya se habían “identificado a algunas empresas que podrían estar interesadas, con el apoyo del Gobierno de España, en presentar una propuesta o apoyar al equipo directivo para presentar una propuesta para comprar Everis EADE”.

Tanto Everis Spain, que ahora se denomina NTT Data Spain, como los directivos expulsados no han querido contestar a las reiteradas preguntas hechas y enviadas por escrito por esta redacción, al mismo tiempo que tampoco han accedido a contar su versión de los hechos. Los representantes de NTGS han declinado responder a las preguntas de El Periódico de España.