El año 2023 ha comenzado como acabó 2022: con una grave concatenación de asesinatos machistas. En las últimas 24 horas han fallecido cuatro mujeres, tres de ellas asesinadas por sus parejas o exparejas (dos casos confirmados ya por la Delegación del Gobierno) y una por un hombre que la estranguló después de mantener relaciones sexuales con ella. Y diciembre terminó con 11 asesinatos machistas, el recuento más funesto desde que hay estadísticas, junto con diciembre de 2008.

Para tratar de atajar esta grave situación, el Gobierno convocó a finales de 2022, por primera vez, un comité de crisis, y el Ministerio del Interior ordenó a las fuerzas de seguridad extremar la seguridad. Asimismo, avanzó que trabaja en un sistema a través del cual se incrementará la vigilancia de los agresores machistas reincidentes y, en el caso de que mantengan una nueva relación, se avisará a las nuevas parejas de sus antecedentes, para aumentar su protección. Este nuevo protocolo está "muy avanzado" y se pondrá en marcha "a la mayor brevedad posible, dentro de las próximas semanas", según ha informado este lunes el ministro del Interior, Fernando Grande-MarlaskaDe hecho, este ministerio ha convocado a una reunión de dos días a los responsables de la lucha contra la violencia de género de todas las fuerzas de seguridad, donde se analizarán todas las denuncias de violencia machista de 2022.

Derecho a la intimidad

El problema del nuevo protocolo contra los reincidentes es que debe de cumplir con la ley de protección de datos y el derecho a la intimidad, tal como avisó la ministra de Justicia, Pilar Llop, recientemente. Por ello, Interior ha pedido un informe a la fiscal de sala delegada de Violencia sobre la Mujer, que ya está concluido y está siendo analizado por la Abogacía del Estado porque el objetivo es "generar una instrucción que tenga todos los parabienes jurídicos" pero también sirva para proteger mejor "la integridad física y la vida de las mujeres".

El riesgo

Las estadísticas indican que existe el riesgo de que los agresores persistentes ejerzan violencia más grave y se materialice en menos tiempo con sus nuevas parejas. De ahí que este sea uno de los objetivos inmediatos de Interior para frenar el grave repunte de asesinatos machistas, junto con aumentar la protección de las "víctimas resistentes", que son aquellas que, debido a un conjunto de circunstancias, muchas veces diversas, son las que más reacias son a presentar o mantener la denuncia contra los maltratadores. El Gobierno busca mecanismos que sirvan para incrementar la detección de estas víctimas y que estas mujeres confíen más en las instituciones.

Dos de los los cuatro asesinos que han perpetrado un crimen machista en las 24 horas habían sido denunciados ya por violencia machista y, por tanto, formaban parte del sistema de vigilancia integral Viogén. Uno de ellos fue denunciado el 28 de diciembre por coacciones por su expareja en Tenerife, pero la justicia archivó el caso dado que la víctima no ratificó la denuncia. Por ello, el agresor pasó de ser considerado de riesgo alto a riesgo medio de especial relevancia en Viogén, lo que implica que agentes especializados mantienen contacto directo con la víctima, pero sin otras medidas, como una pulsera de control de movimientos del agresor. Y este ha acabado asesinándola.

Parejas anteriores

Otro de ellos, que ha asesinado en las últimas horas a su pareja en Cádiz, figuraba en Viogén por la denuncia de una pareja anterior, aunque el caso estaba inactivo. Y las primeras informaciones apuntaban a que el asesino de una mujer en Almería, con la que mantuvo relaciones sexuales, también había sido denunciado por violencia machista por otra víctima, aunque fuentes oficiales han descartado este antecedente. En cualquier caso, una de las "grandes preocupaciones" del Gobierno, según Marlaska, es proteger no solo a las mujeres que denuncian, sino también a aquellas que mantienen relación con una persona con antecedentes machistas y que quizá desconozcan esta circunstancia, de ahí que busque fórmulas para poder avisarlas.