Dos matrimonios se reúnen, de la forma más educada y civilizada posible, para solventar un conflicto violento: uno de los hijos le ha pegado al otro con un palo. Sin embargo, las envidias, rencillas y pulsiones de cada uno/a llevan el encuentro a una histeria colectiva que supera cualquier tipo de corrección social. ¿Tenemos un dios bondadoso, vengativo o sencillamente salvaje?