“Concha Piquer desea desde hace tiempo conocer a Federico García Lorca. Él es el poeta más solicitado del momento y ella la más famosa cantante de España. Mujer acostumbrada a manejar su destino y a no recibir nunca un no como respuesta, le pide a su colaborador Rafael de León que cite al poeta en el Teatro Calderón de Madrid. Quiere proponerle que le escriba una canción. Federico acepta. Admira la voz de la cantante y está deseoso de conseguir nuevos ingresos que le permitan llevar el nivel de vida que está empezando a disfrutar. Pero, una vez frente a frente, las cartas se irán poniendo sobre la mesa. La verdadera razón de ese encuentro es avisar a Federico de que la situación del país es irreversible. La “gente como él” debería huir al extranjero lo antes posible. Federico cree que los ánimos se calmarán. España es su patria. Y nunca se sentirá en ella en tierra extraña.”