En Tokio habrá cientos de templos, pero en lo que a los Juegos Olímpicos se refiere, si hay uno que hay que visitar sí o sí ese es el Estadio Olímpico de Tokio. Este miércoles hemos vivido la sesión de tarde en un espectacular recinto vacío, solo con la presencia y los ánimos de las delegaciones nacionales y la prensa, pero con momentos para el recuerdo, entre ellos la enorme sonrisa de sorpresa de la corredora mediofondista Marta Pérez, que batía su marca personal en ¡¡3 segundos!! para meterse en la final de 1.500 metros. También Aarui Bokesa, en sus terceros Juegos Olímpicos, mejoraba su marca personal pese a quedar última en su serie de los 400 metros y quedarse fuera de la final. En la final en la que sí hubo representación española, una mujer hizo historia, pero no fue la ‘nuestra’. La sevillana Carolina Robles quedaba la última de una prueba que se llevó Peruth Chemutai. La ugandesa lograba el primer oro para su país en Tokio 2020 y, aún más, conseguía la primera medalla olímpica para una mujer de su país. Historia.

Katarina Johnson-Thompson, tras lesionarse en los 200 metros del Héptatlon. JOE GIDDENS

Otra imagen bien distinta la protagonizó la británica Katarina Johnson-Thompson, una de las favoritas en el héptatlon en el que compite la española María Vicente. Johnson-Thompson se resentía del tendón de Aquiles en el inicio de la prueba de los 200 metros y se quedaba derrumbada sobre el tartán mientras sus rivales acababan la carrera. La británica se sobrepuso, renunció a la ayuda de los voluntarios del estadio para ayudarla a retirarse y, cojeando, recorrió los últimos metros entre los aplausos de prensa y compañeros.

Lejos de allí, en Saitama, la delegación española sufría una nueva decepción en el Super Arena, donde el equipo de baloncesto femenino caía contra Francia en un partido bastante intenso y que deja a España sin opciones de alcanzar metal…

Paula Ruiz atiende a los medios a la conclusión del maratón de aguas abiertas de Tokio 2020. F. B.

Paula y Azahara, en acción

Por la mañana, en el club de campo de Kasumigaseki la golfista malagueña Azahara Muñoz comenzaba cerca de las líderes la primera jornada del torneo, a dos golpes de la cabeza. La otra española de la prueba femenina, Carlota Ciganda, se colocaba con un golpe menos bajo el par y buenas sensaciones. Las mismas con las que concluyó Paula Ruiz su debut en unos Juegos Olímpicos. Temprano, muy muy temprano, se disputaba la maratón en aguas abiertas en el parque marino de Odaiba. Cansada pero con la sonrisa tras la mascarilla y con el brillo en la mirada que da haber conseguido alcanzar el sueño olímpico, nos hablaba sobre la dureza de la prueba y el desarrollo de la misma: “El agua estaba a 30 grados por lo menos; además, esperaba que hubiera un corte pero no tan pronto y nada sola tanto tiempo es jodido”. La primera experiencia olímpica de la nadadora le ha llegado con 22 años. ¿Celebrará su 25º aniversario con un verano en París? Ojalá.