El piragüismo español se quedó este jueves sin medallas en las tres finales del día de los Juegos Olímpicos de Tokio en las que contaba con opciones. En K1 200 metros, Saúl Craviotto y Carlos Arévalo han finalizado séptimo y quinto, respectivamente, Antía Jácome ha sido quinta en la final de C1 200 y la pareja formada por Paco Cubelos e Íñigo Peña ha terminado sexta en K2 1000.

Arévalo firmó un crono de 35.391, 0.356 segundos por detrás del húngaro Sándor Tótka, que hizo un tiempo de 35.035 segundos y se colgó la medalla de oro en la prueba. Craviotto terminó séptimo con un tiempo de 35.568.

La medalla de plata fue a parar al italiano Manfredi Rizza (35.080) y el bronce al británico Liam Heath, que conquistó el oro en Río 2016 en esa categoría y la plata en el K2 200m. 

Antía Jácome, quinta

En la final de C1 200 metros se ha impuesto la estadounidense Nevin Harrison. Jácome, de 21 años y debutante en una cita olímpica, se mantuvo en la lucha en una carrera explosiva y apretada para finalmente entrar en quinta posición (47.226), a solo 1,294 segundos de la ganadora de la prueba (45.932).

De esta manera, la pontevedresa logró el 31º diploma olímpico para la delegación española. Por su parte, la canadiense Laurence Vincent-Lapointe (46.786) se colgó la medalla de plata y la ucraniana Liudmyla Luzan, la de bronce (47.034).

Paco Cubelos e Íñigo Peña, sextos

En el K2 1.000,  el talaverano y el guipuzcoano partían con opciones de subir al podio por su condición de actuales subcampeones del mundo, pero han salido un tanto rezagados y su reacción final no les ha valido y han quedado lejos de los metales.

La medalla de oro ha sido para los australianos Jean van der Westhuyzen y Thomas Green, por delante de los alemanes Max Hoff y Jacob Schopf y los checos Josef Dostal y Radek Slouf.